La Moto Guzzi V65 TT fue la primera trail de la historia que se fabricó en Mandello di Lario. Corrían los años 80 y el olor a polvo, arena, a raids, y en concreto al París-Dakar lo impregnaba todo. Las primeras motos trail estaban creciendo como setas después de un día de lluvia a imagen y semejanza de los modelos que se empleaban en las carreras, ya que ningún fabricante se quería quedar sin su trozo del pastel.
En esta época nacieron la BMW R 80 G/S, la Honda XRV 650 África Twin, la Yamaha XT600 Ténéré y tantas otras, como nuestra protagonista. Eran los orígenes del trail, cuando la sencillez, la ligereza y la auténtica capacidad campera eran la corriente dominante.
La Moto Guzzi V65 TT vería la luz en 1985 después de que los responsables de la firma pasearan su prototipo de salón en salón durante un par de años, una historia que curiosamente se repetiría años después con su sucesora, la Moto Guzzi V85 TT. Volviendo a la V65 TT, decir que aprovechaba diferentes componentes aquí y allá que ya estaban empleando en otros modelos de la firma. Reciclar era prioridad, ya que la verdad sea dicha, en Guzzi nunca han ido desahogados en lo que a presupuesto se refiere.
Así, por ejemplo, el chasis era de tipo tubular construido a base de secciones rectas, muy similar al que montaba la Moto Guzzi Lario de la época. Empleaba el motor como estructura autoportante, aunque también contaba con una cuna tubular para añadir rigidez al conjunto, otro paralelismo con la V85 TT. La marca empleó el clásico bicilíndrico longitudinal en V refrigerado por aire de Mandello di Lario. Estaba reciclado de la Moto Guzzi V65 (sin el Tutto Terreno). Cubicaba 643 cc y erogaba unos nada desdeñables para la época 46 CV a 6.900 RPM.
Las suspensiones corrían a cargo de Marzocchi, con una horquilla de largo recorrido en el tren delantero, mientras que atrás unos amortiguadores gemelos de gas firmados por el mismo fabricante se encargaban de unir directamente el subchasis con el basculante. Los italianos todavía no se atrevieron con la monoamortiguación central, que por aquel entonces ya empezaba a estar claro que era el futuro.
Para el equipo de frenos se escogería al fabricante local Brembo en los dos trenes, contando con un solo disco de 260 mm tanto delante como detrás. Destacar las llantas, de medidas totalmente offroad, con 21 y 18 pulgadas en la rueda delantera y trasera respectivamente.
La mecánica contaba con la tecnología tradicional de motores de Moto Guzzi y que prácticamente todavía emplean hoy en día las Moto Guzzi V7 y V9. Se trataba de un motor con árbol de levas lateral, en concreto en el centro de la V, entre los dos pistones. De ahí se enviaba la distribución hasta las válvulas mediante un sistema de varillas y balancines. El encendido se seguía llevando a cabo mediante unos vetustos platinos, y la alimentación corría a cargo de una pareja de carburadores Dell’Orto de 30 mm.
Otras tradiciones de la marca que se han mantenido hasta nuestros días también estaban presentes en esta Moto Guzzi V65 TT como el embrague seco monodisco o la transmisión secundaria mediante eje cardán. La caja era de cinco velocidades.
Las crónicas de la época destacaban el buen carácter del motor a bajo y medio régimen, con una entrega de par muy contundente que se comparaban con los grandes monocilíndricos japoneses de la época. Alabando también su buen refinamiento en toda la banda de revoluciones.

En cuanto a conducción, se hacía hincapié en su facilidad de manejo en lo que a conducción offroad se refiere, normal si tenemos en cuenta los escasos 171 kg que declaraba. Aunque se criticaba una postura con el asiento muy bajo y las estriberas muy altas, lo cual obligaba a llevar las rodillas demasiado arriba, siendo un poco aparatosa la postura.
En comparación con su principal adversaria por filosofía y concepto, la BMW R 80 G/S, la Moto Guzzi tenía a su favor el motor en V que era mejor en caso de caídas ya que los cilindros no quedaban tan expuestos a los daños como el bóxer alemán. Una ventaja añadida es que a la hora de realizar el reglaje de válvulas, al estar las culatas mirando hacia arriba, tampoco había que ladear la moto para evitar que el aceite del motor se derramase a través de estas.
Parece ser que el modelo no tuvo un gran éxito, ya que los italianos lo descatalogaron en 1986, no sin antes hacer una preparación especial, la Moto Guzzi V65 TT Baja, una creación especial pensada para competir en la mítica carrera americana, aunque a decir verdad, sin cosechar ninguna victoria.
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Gonzalo Lara Camarón
Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.COMENTARIOS