Moto del día: Sachs Roadster 650

Moto del día: Sachs Roadster 650

Una moto para gente tranquila, porque no todo es vivir a la carrera


Tiempo de lectura: 3 min.

La legendaria marca Sachs, más centrada ahora en componentes para motocicletas y tecnología eléctrica que en el desarrollo de motos completas, intentó tímidamente resurgir con fuerza hace un par de décadas. No hace demasiado hablamos de la Sachs MadAss 125, una fun-bike en el más estricto sentido de la palabra. Pero con la llegada del cambio de siglo, también pensó en motos más lógicas y con un enfoque tranquilo, como la Sachs Roadster 650.

Estamos en 2001, momento en el cual se presenta la Sachs Roadster 650. Sin presupuesto para desarrollar una moto completamente desde cero, recurre a la compra de un motor fiable y, alrededor de él, concebir el resto de la moto. Para ello contacta con Suzuki, con quien llega a un acuerdo para hacerse con el mismo propulsor que ellos utilizan en la Suzuki XF 650 Freewind. El monocilíndrico de 644 cc y refrigerado por aire y aceite ya tiene una fama de indestructible, por lo que la fiabilidad está garantizada.

Obviamente es un motor que no destaca por sus prestaciones puras, pues entrega 50 CV a 6.750 vueltas y 56 Nm a 6.200 RPM. Estos datos son ligeramente superiores a los declarados por la Suzuki, gracias a pequeños ajustes en la carburación. Mantiene la transmisión por cadena y la caja de cambios de cinco velocidades.

Sachs Roadster 650 02

El chasis es encargado a un genio y visionario como es Fritz Egli, optando por una distancia entre ejes algo superior a lo que es habitual en este tipo de motocicletas. El propósito es hacer una moto muy estable y tranquila, consiguiendo la agilidad en curva jugando con el lanzamiento de la horquilla. Curiosamente, esta no es Sachs, sino que se trata de una horquilla telescópica clásica suministrada por Paioli. Detrás si monta un doble amortiguador “hecho en casa”, un planteamiento curioso pues lo habitual habría sido usar una disposición monoshock con un solo amortiguador centrado.

En el apartado de frenos se recurre a un freno delantero de 320 mm mordido por una pinza de dos pistones. Detrás, un disco de 220 mm con pinza monopistón. Ambas llantas son de 17″, con medidas estándar en los neumáticos: 120/70 y 160/60 delante y detrás, respectivamente. Un asiento a 760 mm y un depósito de más capacidad de lo que podríamos pensar (17,3 litros) completan el conjunto, el cual arroja un peso en seco de solamente 154 kg.

Según cuentan las revistas especializadas de la época, la Sachs Roadster 650 era una moto muy tranquila, a la que le gustaba rodar por debajo de 6.000 vueltas, evitando las vibraciones que surgían a medida que se subían el régimen de giro. Estéticamente era sencilla y de soluciones clásicas, pero curiosamente nos recuerda en cierta medida a las formas de la Aprilia Motó 6.5, lanzada con anterioridad. Las formas del depósito, asiento o colín se asemejan a los de la moto italiana.

Solo estaría a la venta entre 2001 y 2008, no teniendo demasiado éxito. Tampoco en España, donde la Sachs Roadster 650 se vendía por algo más de 7.000 euros, lo que complicaba aun más su comercialización. Hoy en día es difícil encontrar alguna de segunda mano, aunque se han ganado fama de motos fiables y que dan pocos problemas.

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Ender

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Pedro Ivan
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Pedro Ivan

Soy de rarezas y las Sachs también entran en mi lista de deseadas, aunque desconocía que se vendió por aquí de forma oficial.


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