Moto del día: Siambretta 175 AV

Moto del día: Siambretta 175 AV

La Siambretta 175 AV no sólo fue una apuesta comercial más que interesante, sino también la única creación propia de la filial argentina.


Tiempo de lectura: 3 min.

Una de las cuestiones más interesantes en la fabricación bajo licencia es cómo ésta posibilitó la aparición de diversas interpretaciones locales. De esta manera, mientras la casa madre -la proveedora tecnológica- suministraba de patentes a los diferentes consorcios nacionales, estos contaban con cierta libertad a la hora de crear sus propias variantes según las necesidades de cada mercado. Así las cosas, no sólo se conseguía enfocar mejor el producto a lo que estaba demandando la clientela, sino que también se daba rienda suelta a la creatividad de no pocos ingenieros.

Pero vayamos paso a paso situándonos en la Argentina de los primeros años sesenta. Aquella en la que Siambretta -filial de Lambretta en el país tras su fundación a finales de la década anterior a cargo de SIAM- había presentado la 175 TV. Refinada en sus acabados y potenciada en su mecánica, ésta se distanciaba del primer scooter de la marca; aquel que, con sus 125 centímetros cúbicos, estrenase la andadura de la misma junto a una variante motocarro enfocada a las necesidades de las pequeñas empresas.

Sin embargo, quizás por la excesiva factura en contexto con el mercado local la 175 TV no logró el éxito comercial esperado. Es más, se vendió realmente poco. Así las cosas, en Siambretta pensaron en hacer algo nuevo, separado de los diseños con remite italiano, a fin de adaptar su producto a nichos de mercado sólo existentes en la Argentina. Nichos como el que tenía que ver con una scooter sencilla en sus acabados pero generosa en su mecánica. Fórmula bajo la cual, en 1964, nació la Siambretta 175 AV. Ni más ni menos que la primera -y única- Siambretta puramente nacional.

Las producciones bajo licencia no se ceñían a un rígido corsé donde todo fuera inamovible. Para nada. Lejos de ello, las filiales locales podían jugar libremente con las piezas a fin de crear diseños propios

Siambretta 175 AV, la Siambretta nacional

Más allá de su motor, en general las primeras Siambretta se distinguían de las de 175 en su aspecto. Y es que, mientras el de las segundas tenía mucho que ver con el de una scooter de acabados refinados dotada de un carenado completo, el de las primeras resultaba mucho más espartano con gran parte de los elementos a la vista, así como un pingüe asiento en vez de una bancada corrida a la forma y manera de, por ejemplo, las Vespa.

No obstante, la parte buena de todo esto era la posibilidad de emitir una factura más reducida. Sin duda, un gran punto a favor cuando hablamos del público joven; ese mismo que, ya en los sesenta, comenzaba a tener un protagonismo propio en el mercado de las dos ruedas. Ahora, al mismo tiempo este tipo de clientela juvenal demandaba -propio de la edad- el mayor brío posible en la respuesta de la mecánica.

siambretta 175 AV (2)

La mezcla de pocos lujos y buena potencia atraía a una juventud deseosa de encontrar la máxima deportividad posible dentro de sus posibilidades económicas

Con todo ello, en Siambretta pensaron en lo idóneo que sería mezclar la sencillez de las primeras Siambretta con el reprís del motor con 175 centímetros cúbicos montado en las poco exitosas 175 TV. De esta manera apareció la 175 AV. La primera creación propia de Siambretta, definida por una nomenclatura basada en su cilindrada más las siglas de Argentina Veloce. Uno de los episodios más interesantes en la historia del motociclismo argento aunque, a decir verdad, sólo estuviera en cadena de montaje por algo más de dos años.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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