Moto del día: Yamaha SDR 200

Moto del día: Yamaha SDR 200

Tal vez la primera naked de la historia


Tiempo de lectura: 2 min.

Se acercaba la década de los 90 y Yamaha estaba en pleno proceso evolutivo de su gama, buscando innovaciones para llegar a clientes diferentes. Este es el caso de la Yamaha SDR 200, una de las primeras naked que salió al mercado, años antes que la famosa Ducati Monster, a la que muchas veces se le atribuye el inicio de este tipo de modelos.

La SDR 200 únicamente se vendió en Japón, desde 1986 hasta 1987. Por eso es extraño verla fuera del país nipón, aunque alguna hay circulando gracias a la importación paralela. Lo primero que llama la atención de la moto es su minimalismo, una seña de identidad de las naked.

Con un bastidor tubular de celosía -trellis-, llantas de tres palos, mínima decoración en color que se limita al depósito, el guardabarros delantero y el colín, la Yamaha dejaba a la vista todos sus componentes mecánicos, lo que le daba una imagen muy particular y extraña hasta la fecha. ¿No os suenan familiares esas características? Sí, son las mismas que las de la Ducati Monster de 1993.

https://www.youtube.com/watch?v=itfn7y7bjO4

Pasando al apartado mecánico, la SDR 200 era monocilíndrica de 195 cm3 y dos tiempos, con carburador Mikuni de 28 mm, que producía 34 CV a 9.000 rpm y 27 Nm de par a 8.000 rpm. No es una potencia salvaje, pero al ser casi un peso pluma con sus 105 kg, lograba unas prestaciones decentes, llegando a los 160 km/h de velocidad máxima.

En cuanto a suspensión, tenía doble horquilla delantera de 33 mm, y monoamortiguador trasero con ajuste de pre-carga. El equipo de frenos era igual delante que detrás: disco con pinza de dos pistones, siendo el delantero algo más grande. En aquella época se vendía a 598.000 yenes, lo que sería al cambio hoy en día unos 5.389 euros, un precio razonable para la moto que quizás fue la primera naked de la historia.

COMPARTE
Sobre mí

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Delco

Más que la Historia, me gustan las viejas historias que huelen a asfalto, carreras y gasolina.

Laura Salas

Quise ser periodista porque campeona del mundo de motociclismo ya no podía. De pequeña jugaba con los cochecitos de los huevos de chocolate y con cualquier coche que mi padre dejara desprotegido y a la vista. Le rompí la puerta a su miniatura de un Ferrari. Nunca volvió a ser el mismo (el Ferrari). Siempre intento aprender algo nuevo todos los días. Soy curiosa por naturaleza, qué se le va a hacer.

Enrique Delgado

Terminando la carrera de audiovisuales y empezando en el mundo del periodismo con el espíritu de aprender sobre motor. Siempre tengo un ojo para lo que ocurre en el mundo y otro en absorber todo el conocimiento que pueda sobre él para escribir literatura, mi hobby personal.