8 errores como motorista que cometemos, pero no deberíamos

8 errores como motorista que cometemos, pero no deberíamos

Intenta no hacerlos, disfrutarás mucho más y de forma más segura


Tiempo de lectura: 7 min.

Ninguno nace aprendido, por lo que tenemos que intentar absorber el mayor número de conocimientos todos los días, sabiendo que nunca dejarás de aprender y ganar experiencia. Con los años, disfrutarás más y además disminuirás el riesgo. Aun así hay errores que tarde o temprano cometerás, y por ello hemos decidido recopilarlos en un pequeño listado para ayudarte a que no lo repitas. Y si lo haces, al menos que te des inmediatamente cuenta que no es lo correcto. Estos son 8 errores como motorista que solemos cometer.

1. Intentar seguir el ritmo de otro motero

El nivel de cada conductor puede no coincidir. Y mientras para uno, puede significar ir por encima de sus posibilidades, para otro es ir de paseo. Yo nunca intentaría entrar en una cura a la misma velocidad que un piloto de MotoGP. Pero tras más de 20 años en moto, paso por competición, cientos de miles de kilómetros y decenas de cursos, lo que para mi es circular tranquilo, para un conductor que acabe de sacar el carné quedará seguramente lejos de sus posibilidades.

Rueda a tu ritmo, donde te sientas seguro y mantengas todo bajo control. Aprenderás y no te pondrás en riesgo. Si intentas ir un poco más rápido, entrarás en una zona en la que el trabajo se te acumulará, cometerás errores y aumentará enormemente las posibilidades de que sufras un accidente. No merece la pena arriesgar en absoluto.

2. Entrar en pánico

Lo peor que podemos hacer es, frente a una situación de emergencia, entrar en pánico. Tirarnos con el cerebro desconectado al freno delantero solo hará que la situación empeore. En una recta y si no tenemos ABS, bloquearemos de delante y nos iremos al suelo. Y aunque lo tengamos, no seremos capaces de buscar una trayectoria de escape porque fijaremos la vista en el obstáculo e iremos contra él. Y si se trata de una curva, si no tenemos ABS en curva la moto se levantará y nos iremos recto (si no nos vamos al suelo). Eso significará tener un gran susto en el mejor de los casos, y en el peor una colisión frontal.

Solo hay una forma de evitar esto y es entrenar nuestro cuerpo y nuestro cerebro. Haz cursos de conducción segura, vete a un aparcamiento desierto y aprende a frenar (primero de atrás, luego de delante) y automatiza los movimientos. Practica todos los días, en todas las frenadas. Incluso si no hace falta frenar, haz el gesto. Cuando menos te lo esperes, tu cuerpo actuará de forma automática y salvarás una situación que para otros acabaría en un gran susto o accidente.

3. No supongas nunca nada

Accidente Moto Alcohol No supongas que te han visto. No pienses que el coche no va a salir en el cruce. No creas que te han visto por el retrovisor. Debes estar siempre preparado para lo peor, para ese coche que se salta el STOP, el ceda el paso, que adelanta al mismo tiempo que tu, etc. Hazte visible, lleva ropa de alta visibilidad, no te quedes nunca en un punto ciego, establece conexión visual con el conductor a través de los espejos… Y cuando hagas todo esto, conviértete en psicólogo.

Intuye que va a hacer si conduce erráticamente, fíjate en las manos, en la posición al circular por el carril. Si va solo o hablando con los pasajeros, si puede llevar niños. Cualquier pequeña pista ayudaría a Sherlock Holmes a resolver el misterio, y a ti a evitar un susto.

4. No te pares nunca justo detrás de otro coche

Otro de los errores como motorista que cometemos ocurre al detenernos por circunstancias del tráfico, no lo hagas nunca en el centro del carril a no ser que quieras convertirte en un sándwich. Hazlo siempre a un lado, dando margen a conductor que viene detrás por si no frena a tiempo. Y si frenas mirando por el retrovisor, mejor, puesto que igual puedes verlo venir y… acelerador para que te quiero.

Y si es en carretera o autopista, esfúmate. No te quedes al final tras una ralentización o disminución del ritmo, que puede ser una parada. Una colisión por alcance aquí puede significar acabar gravemente herido o muerto. Fíltrate entre los coches, tres o cuatro, lo suficiente para que ellos hagan de barrera. Y luego esperas pacientemente a que el tráfico se reestablezca. ¿Es ilegal? En cierta manera, sí, pero si un Guardia Civil te ve adelantar solo tres o cuatro coches y detenerte, cuando le expliques por qué lo haces, seguro que no te multará.

5. No entres en discusiones absurdas

Discutir no sirve de nada. Pitando o gritando no arreglas nada, por muy cabreado que estés. Nunca sabes si al otro lado hay un loco al volante. Vamos en moto y seguramente salgamos perdiendo frente a un conductor chalado con una mole de 1.500 kg intentando embestirnos.

Pero lo que sí puedes usar es el refuerzo positivo. Una vez que has evitado el accidente, debes decirte a ti mismo lo bueno que eres, y aprender de la situación. Analiza lo que ha ocurrido, si lo has hecho bien o incluso si lo podrías haber hecho mejor. Aprenderás de ello, y cuando vuelva a pasarte algo parecido (porque te ocurrirá), volverás a evitar el accidente.

6. Vístete para caer

Chaqueta SD-JC45

No he conocido a ningún motorista que saliera de casa sabiendo que iba a tener un accidente, pero sí muchos que se han caído y no iban bien equipados. Vístete todos los días como si te fueras a caer, incluso para ir “a por el pan ahí al lado”. Hoy en día hay miles de opciones y precios de todo tipo. Unos tenis, un vaquero normal o una chaqueta sin protecciones no protege nada ante una caída, y las cicatrices te acompañarán toda la vida. Destina un presupuesto a comprar un equipamiento adecuado a tu bolsillo y tu moto, y úsalo siempre.

Y si usas la moto todo el año en zonas con frío, invierte dinero en ir calentito. No hay nada peor que conducir una moto tiritando de frío. Tu cuerpo no responderá y tu cerebro, tampoco. Unos puños calefactables, un chaleco térmico, cualquier ayuda será bien recibida, te lo aseguro.

7. Protege tu moto frente a los ladrones

A no ser que tengas la suerte de vivir en un lugar muy tranquilo, piensa que siempre existe la posibilidad de que algún ladrón quiera robarte tu moto. No hay un método que impida que lo haga, pero cuanto más difícil se lo pongamos, más posibilidades hay de que desista o que ni tan siquiera lo intente. Un candado de marca reconocida e índice de seguridad 9 o 10, una cadena cementada, argolla en el suelo o un localizador. Usa todos los medios que haya disponibles a tu alcance, y dormirás mucho más tranquilo.

8. Coloca un avisador del candado

No importa que creas que no se te va a olvidar nunca. Un día te montarás en la moto, no quitarás el candado y te llevarás un susto. O peor, lamentarás haberte cargado el disco o la pinza de freno. Si es un candado de disco, colócalo siempre lo más cerca posible de la pinza para que, en cuanto muevas levemente la moto, choque contra ella y evite dar un golpe fuerte o que te vayas al suelo.

Si no puedes porque es tipo U, una cadena o de otra forma, añade un recordatorio. Una bobina de plástico anclado al candado y al manillar evitará que un día en el que estés despistado, acabes armando una liada que te suponga un roto en el bolsillo. Y también la cara tonto que se te quedará, y el ridículo que pasarás por no habernos hecho caso y cometer cualquiera de estos errores como motorista.

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