Ducati Superleggera V4 Centenario: 247 CV, 167 kg, y frenos de carbono-cerámico en una moto de calle

Ducati Superleggera V4 Centenario: 247 CV, 167 kg, y frenos de carbono-cerámico en una moto de calle

Celebramos los cien años de Ducati con la Superleggera V4 Centenario


Tiempo de lectura: 17 min.

Ducati acaba de presentar la moto de carretera más obscena que ha fabricado en sus cien años de historia. La Superleggera V4 Centenario es un ejercicio de ingeniería sin concesiones, sin límites de presupuesto, y sin otra intención que demostrar hasta dónde puede llegar una fábrica cuando decide que lo racional es aburrido y lo razonable es para cobardes. Monta un motor Desmosedici Stradale R de 1.103 centímetros cúbicos con 247 caballos y 167 kilogramos de peso en orden de marcha con equipamiento de competición. Esto supone una relación peso/potencia de 1,48 caballos por kilogramo, que es una cifra propia de MotoGP. El chasis es completo de fibra de carbono fabricado con tecnología aeroespacial. Equipa suspensiones Öhlins con barras de horquilla de carbono presurizadas. Y lo verdaderamente inédito: frenos de carbono-cerámico homologados para carretera, algo que jamás se había hecho en una moto de producción.

Se fabricarán 500 unidades numeradas más 100 Tricolore conmemorativas. Se entregan en una caja de madera personalizada. Además, 26 propietarios tendrán acceso a conducir la Desmosedici GP26 de MotoGP en Misano después de la World Ducati Week. El precio está sin confirmar, pero la Superleggera V4 de 2020 costaba 90.000 libras, así que esta probablemente superará los 100.000 euros. Todas se venderán antes de que la primera unidad salga de Borgo Panigale, porque siempre pasa.

Esta montura no es una moto más, es una clara muestra de hasta dónde se puede llegar si no hay límite. Ducati cumple 100 años en 2026, y ha decidido celebrarlo fabricando la máquina de carretera más extrema, más sofisticada, más cara y más obscena que ha salido jamás de sus instalaciones. Es el momento de hablar de ella con el tiempo y la profundidad que merece.

El linaje Superleggera: tres generaciones antes de esta

La Superleggera V4 Centenario es la cuarta generación de una familia que comenzó en 2014. Entender qué es esta moto requiere comprender qué fueron las tres anteriores, porque cada una elevó el listón técnico y económico hasta niveles que parecían insuperables. Y entonces llegó la siguiente.

La 1199 Superleggera de 2014 fue la primera. Se lanzaron 500 unidades basadas en la Panigale 1199, con chasis de magnesio monocasco, ruedas de magnesio, subchasis trasero de carbono, escape completo de titanio, y un motor Superquadro de 1.198 centímetros cúbicos modificado que entregaba 200 caballos. El peso en seco era de 155 kilogramos y el precio de 54.000 libras. Se agotó antes de llegar a los concesionarios. Ofrecida primero a propietarios de Desmosedici RR como derecho de preferencia, el 75 por ciento se vendió antes de que Ducati confirmara el precio oficial.

Ducati 1199 Superleggera 01

Ducati 1199 Superleggera

 

La 1299 Superleggera de 2017 subió la apuesta. Fue el primer chasis monocasco de fibra de carbono en una moto de producción. Contaba con basculante monobrazo de carbono y ruedas de carbono. El motor Superquadro aumentó a 1.285 centímetros cúbicos —aunque la versión R mantenía los 1.198 centímetros cúbicos por regulaciones de Superbike— con 215 caballos. El peso era de 167 kilogramos sin gasolina o 162 kilogramos con el kit de circuito. El precio fue de 72.000 libras en el Reino Unido y 92.000 euros en España. Todos los componentes de carbono fueron inspeccionados con tres métodos de inspección no destructiva de la industria aeroespacial: termografía transitoria activa, matriz de ultrasonidos en fase y tomografía axial computerizada. El mismo proceso que después usarían en todas las Superleggera.

La Panigale V4 Superleggera de 2020 fue el salto al tetracilíndrico. Utilizaba un motor Desmosedici Stradale V4 de 998 centímetros cúbicos con 221 caballos de serie, que subían a 231 caballos con escape Akrapovič de competición. Todo el chasis se fabricó en carbono: bastidor, basculante, ruedas y carenados. La horquilla era una Öhlins NPX25 presurizada acompañada de un amortiguador TTX36. La aerodinámica derivaba de la Panigale V4 R de Superbike con alerones y apéndices laterales que generaban carga aerodinámica en ángulo de inclinación. El peso era de 159 kilogramos en seco y 172 kilogramos con fluidos y gasolina. Su precio rondó los 100.000 euros.

Hablamos de tres hitos técnicos y tres éxitos comerciales absolutos. Ahora llega la cuarta, que sirve para celebrar el centenario de Ducati y que tenía que ser, por definición, la más extrema de todas. Y lo es.

Motor Desmosedici Stradale R 1100: nuevo bloque para el centenario

La Superleggera V4 Centenario no usa el motor Desmosedici Stradale estándar de la Panigale V4. Utiliza un motor completamente nuevo diseñado específicamente para este proyecto: el Desmosedici Stradale R 1100. La cilindrada aumenta de 998 a 1.103 centímetros cúbicos mediante un incremento de la carrera, lo que permite mayor par motor en rango medio sin comprometer la aceleración en alto régimen.

Ducati 1299 superleggera

Ducati 1299 superleggera

 

Las culatas mantienen la configuración del Stradale R de 998 centímetros cúbicos: válvulas de admisión de titanio de 34 milímetros, válvulas de escape de acero de 27,5 milímetros y 16 válvulas con semiconos de titanio, una solución típica de motores de competición. Pero lo importante es que la sincronización del sistema desmodrómico se ajusta manualmente en cada motor, y se certifica mediante una placa firmada por el técnico que realiza la verificación. Es excelencia artesanal aplicada a tecnología de vanguardia.

El propulsor es 3,6 kilogramos más ligero que el de 1.103 centímetros cúbicos de la Panigale V4 con embrague en seco. Esto se logra mediante el uso extensivo de titanio en piezas internas, pistones rediseñados para acomodar más potencia, cuerpos de mariposa ampliados y fijadores de titanio aligerados por toda la arquitectura. En configuración Euro5+ homologada para carretera, el motor entrega 228 caballos. Con el escape de competición Akrapovič incluido de serie en el kit de circuito y el aceite Ducati Corse Performance, la cifra sube a 247 caballos.

Doscientos cuarenta y siete caballos en un tetracilíndrico de 1.103 centímetros cúbicos. Es una cifra obscena incluso para estándares de superbikes de competición. La Panigale V4 R de Superbike oficial entrega aproximadamente 240 caballos con preparación completa de carrera. La Superleggera V4 Centenario da 247 caballos homologada para circular por carretera con matrícula y faros.

La transmisión es la caja de cambios Ducati Racing, con el punto muerto situado debajo de la primera marcha en lugar de entre la primera y la segunda. Esta configuración, gracias al sistema Ducati Neutral Lock, elimina la posibilidad de engranar accidentalmente el punto muerto durante la frenada al entrar en curvas en primera marcha, donde perder el freno motor sería catastrófico. Además, la ausencia de punto muerto entre primera y segunda hace que el cambio entre estas dos marchas sea más rápido, suave y repetible que en una caja convencional.

La cadena es una DID ERV7, la misma que usan las Panigale oficiales del equipo Ducati en Superbike. El piñón es de Ergal, una aleación de aluminio de alta resistencia usada en aviación, que junto con la cadena de competición aporta 700 gramos menos que el conjunto de la Panigale V4 S estándar, además de ofrecer mayor resistencia y menor fricción.

Ducati superleggera V4

Ducati superleggera V4

 

Chasis completo de carbono: tecnología MotoGP y Fórmula 1 en carretera

Todo el chasis de la Superleggera V4 Centenario está fabricado en fibra de carbono. Bastidor, basculante, subchasis y ruedas. No son componentes de carbono montados en un chasis de aluminio. Es todo carbono, desarrollado con las mismas tecnologías que usan en MotoGP y Fórmula 1.

El bastidor delantero de carbono pesa un 17 por ciento menos que el de aluminio de la Panigale V4, ofreciendo una rigidez calibrada para mejorar el agarre en curva y la tendencia natural a cerrar la trayectoria. El basculante se fabrica mediante un proceso de mandril de sacrificio, que da como resultado una estructura monolítica muy ligera. Comparado con el componente de aluminio de la Panigale V4, es un 21 por ciento más ligero.

Las llantas de cinco radios son casi 300 gramos más ligeras que las de la Panigale V4 S Carbon. El subchasis delantero pesa 200 gramos menos y el monocasco trasero reduce el peso en 1,4 kilogramos. Cada reducción parece pequeña individualmente, pero sumadas resultan en un ahorro total de peso estructural de aproximadamente siete kilogramos respecto a la Panigale V4 estándar.

Fabricar componentes estructurales de fibra de carbono para una moto que va a generar cargas aerodinámicas brutales, aceleraciones de más de 1G y frenadas extremas requiere un control de calidad absoluto. Ducati inspecciona cada componente de carbono de cada Superleggera mediante tres métodos de ensayo no destructivos:

  1. Termografía activa transitoria: detecta delaminaciones, inclusiones de aire o variaciones de espesor.
  2. Ultrasonido de matriz de fases: verifica la integridad estructural interna del laminado.
  3. Tomografía axial computerizada: genera imágenes tridimensionales completas del componente para detectar cualquier defecto interno.

Es el mismo proceso que se usa en la industria aeroespacial para componentes críticos de aviones. Ducati lo ha usado en todas las Superleggera desde la 1299, y lo mantiene en la V4 Centenario. No es marketing, es una garantía de que ningún componente de carbono saldrá de fábrica con defectos que puedan comprometer la integridad estructural.

Ducati Superleggera V4 Centenario (1)

El resultado es un peso de 173 kilogramos en configuración de carretera homologada con matrícula, faros, intermitentes y caballete lateral. Con el kit de competición de serie, que incluye el desmontaje de componentes de homologación, el escape Akrapovič y el carenado inferior específico, el peso se reduce a 167 kilogramos.

Ciento sesenta y siete kilogramos con 247 caballos. La relación peso/potencia es de 1,48 caballos por kilogramo o, si prefieres pensarlo al revés, 0,67 kilogramos por caballo. Para contexto: una Honda Rebel 300, una moto básica para principiantes, pesa 165 kilogramos y entrega 27 caballos. La Superleggera V4 Centenario pesa prácticamente lo mismo y da nueve veces más potencia.

Frenos carbono-cerámico: primera vez en una moto de calle homologada

Aquí está la verdadera innovación histórica de la Superleggera V4 Centenario. Es la primera motocicleta de carretera del mundo equipada con discos de freno carbono-cerámicos homologados para uso legal en vía pública.

Los discos Brembo están construidos alrededor de un núcleo de compuesto cerámico reforzado con fibra de carbono. Esta tecnología ofrece una combinación única de ligereza, rigidez y estabilidad térmica. El disco mantiene su eficacia incluso a temperaturas muy elevadas, por encima de 800 grados Celsius, garantizando una frenada constante en condiciones extremas sin el peso adicional de los discos metálicos ni su tendencia a la fatiga térmica.

Comparados con un disco de acero, los nuevos discos carbono-cerámicos ofrecen el mismo nivel de potencia de frenado, pero con una reducción de peso de 450 gramos por disco y un momento de inercia un 40 por ciento menor. Eso son 900 gramos menos en total solo en los discos delanteros, pero lo más importante es la reducción del momento de inercia, que mejora la capacidad de cambio de dirección de la moto porque las ruedas tienen menos resistencia giroscópica.

Ducati Superleggera V4 Centenario (2)

El sistema incluye nuevas pinzas Brembo GP4-HY reforzadas monobloque, mecanizadas de bloques de aluminio macizo, con aletas de refrigeración integradas y pistones diferenciados de 30 y 34 milímetros. Las pinzas emplean un sistema antifricción que libera completamente el disco cuando el piloto suelta la maneta, eliminando el par residual y mejorando la suavidad al entrar en curvas. Las pastillas están desarrolladas específicamente para funcionar con la superficie carbono-cerámica.

Los frenos carbono-cerámicos existen en coches de altas prestaciones desde hace décadas. Sin embargo, en motos nunca se habían homologado para carretera porque las exigencias térmicas son completamente diferentes. En una moto el disco delantero absorbe el 70 u 80 por ciento de la carga de frenado, con temperaturas que pueden superar los 700 grados Celsius en circuito. Desarrollar un disco carbono-cerámico que funcione en moto, que aguante esas temperaturas y que además sea homologable para carretera es un salto técnico enorme.

Suspensión: Öhlins NPX 25/30 Carbon con barras de fibra de carbono

La suspensión también marca un hito mundial. La Superleggera V4 Centenario es la primera moto de carretera equipada con la horquilla presurizada Öhlins NPX 25/30 Carbon con barras de fibra de carbono.

Las barras están fabricadas con capas unidireccionales de fibra de carbono para lograr el máximo ahorro de peso comparado con la producción convencional. El ahorro respecto a la Panigale V4 R es del 8 por ciento, llegando al 10 por ciento respecto a la Panigale V4 estándar. Más importante que el peso absoluto es la reducción de masas no suspendidas: menos peso en la horquilla significa mejor respuesta a las irregularidades del asfalto y cambios de dirección más veloces.

La horquilla NPX es un diseño presurizado que Öhlins desarrolló originalmente para MotoGP. En lugar de usar aire atmosférico dentro de las barras, la NPX está presurizada con nitrógeno a presión controlada, lo que permite una calibración más precisa de la respuesta, reduce la fricción interna y mejora la consistencia del amortiguamiento en todo el recorrido.

En la parte trasera, el amortiguador Öhlins TTX36 GP LW incorpora un muelle de acero especial para máxima ligereza y válvulas derivadas de MotoGP que mejoran la absorción de pequeños baches. Los brazos de suspensión están fabricados en titanio para lograr la máxima ligereza, y no son ajustables porque la geometría ya está optimizada de fábrica.

Aerodinámica: alerones y corner sidepods de Superbike

La Superleggera V4 Centenario hereda la aerodinámica de la Panigale V4 R de Superbike. Los alerones delanteros y los apéndices laterales generan carga aerodinámica en ángulos de inclinación pronunciados, mejorando el agarre de los neumáticos a mitad de curva.

Estos elementos generan un efecto suelo a mitad de curva mediante el flujo de aire canalizado entre el apéndice y el asfalto, creando una depresión que empuja la moto hacia abajo. Esto permite mayor velocidad de paso por curva y mejores tiempos por vuelta. Todo el carenado está fabricado en fibra de carbono, parcialmente expuesto para resaltar la pureza del material. Desde el guardabarros hasta el soporte de la matrícula, el carbono es el protagonista absoluto.

El tapón del radiador, las placas de los reposapiés y las tijas de dirección están fabricadas en aluminio mecanizado. Las tijas superiores llevan grabado con láser el número de modelo, certificando la exclusividad de cada una de las 500 unidades.

Electrónica DVO: control de última generación derivado de MotoGP

La electrónica de la Superleggera V4 Centenario representa la máxima excelencia en motocicletas homologadas. El sistema completo deriva de la Panigale V4 R, recalibrado y mejorado con nuevas estrategias DVO de última generación. El control de tracción, el control anticaballito y el sistema de lanzamiento de potencia usan algoritmos nuevos que ofrecen un control más preciso.

El ABS en curvas incluye el nuevo Dynamic Engine Brake. Este sistema ajusta automáticamente la contribución del freno motor, usando también el freno trasero, para maximizar el agarre disponible en función de la carga sobre la rueda trasera. Además, mejora el rendimiento de frenado al entrar en curva activando el freno trasero incluso cuando se suelta el delantero, exactamente como hacen los pilotos profesionales.

Es el tipo de ayuda electrónica que hace diez años habría sido impensable. Hoy es estándar en esta máquina, gestionado por una IMU de seis ejes que mide aceleraciones y ángulos de inclinación con una precisión absoluta.

Ducati superleggera V4 (2)

Decoración Centenario: homenaje a la 750 F1 Endurance Racing

La decoración de la Superleggera V4 Centenario crea un vínculo entre tradición y futuro. Celebra el legado de la 750 F1 Endurance Racing, el último modelo de competición clásico de doble válvula y una de las Ducati más icónicas de la década de 1980.

La 750 F1 fue fabricada entre 1985 y 1988 en varias series limitadas numeradas. Contaba con un motor bicilíndrico desmodrómico de dos válvulas refrigerado por aire con 748 centímetros cúbicos y unos 80 caballos. Era la Ducati más rápida y exclusiva que podías comprar a mediados de los ochenta. La Superleggera V4 Centenario recupera la combinación de rojo, blanco y negro de aquel modelo, con gráficos que evocan esa época dorada de las bicilíndricas desmodrómicas.

Además de las 500 unidades estándar, existen 100 Superleggera V4 Centenario Tricolore que conmemoran este hito histórico con una decoración específica en verde, blanco y rojo, los colores de la bandera italiana.

La caja de coleccionista: entrega digna de una obra de arte

La moto se entrega en una exclusiva caja de madera personalizada. Cada unidad incluye un certificado de autenticidad guardado en una caja especial, funda protectora, alfombrilla y caballetes diseñados específicamente para el modelo. La caja incluye también un kit completo para configuración de circuito con escape Akrapovič, asiento de neopreno y tapa de embrague abierta de fibra de carbono.

Todo está pensado para transformar la moto de configuración homologada a configuración de circuito profesional en una tarde de trabajo. Después se puede volver a montar en configuración de calle para el viaje de vuelta a casa, si es que alguien se atreve a usar esta joya en carretera abierta.

Ducati superleggera V4 (1)

MotoGP Experience: veintiséis afortunados pilotarán la Desmosedici GP26

Veintiséis propietarios de la Superleggera V4 Centenario tendrán acceso a la MotoGP Experience. Se trata de un día en pista guiados por instructores de Ducati para descubrir el rendimiento de la Superleggera, culminando con un final espectacular a bordo de la Desmosedici GP26 oficial de MotoGP.

La experiencia tendrá lugar los días 6 y 7 de julio de 2026 en Misano. Los afortunados pilotarán la misma moto con la que el equipo oficial compite en el campeonato del mundo. No es un paseo ni una vuelta lenta; es pilotar la Desmosedici GP26 con asistencia técnica completa y toda la infraestructura de un equipo oficial de competición.

Contexto: cien años fabricando motos

Ducati fue fundada en 1926 en Bolonia por los hermanos Ducati como fabricante de componentes eléctricos para radio. Durante la Segunda Guerra Mundial la empresa se orientó hacia la fabricación de motocicletas. La primera contribución fue un motor auxiliar de 50 centímetros cúbicos para bicicletas. Después vinieron las motos completas.

Cien años después, la marca ha fabricado algunas de las motos más deseadas de la historia. La familia Panigale ha pasado por múltiples generaciones elevando siempre el listón técnico. La Superleggera V4 Centenario es la culminación de toda esa evolución.

Conclusión: cuando lo racional es aburrido

La Ducati Superleggera V4 Centenario no tiene sentido racional. Cuesta probablemente más de 100.000 euros. Quinientas unidades no son suficientes para amortizar el desarrollo de un motor tan específico o un chasis completo de carbono. Es una moto que representa una inversión en prestigio más que en beneficios inmediatos.

Ducati no la ha hecho para ganar dinero, la ha hecho para demostrar que puede. Sirve para celebrar un siglo de historia empujando los límites de lo posible. Es una montura obscena, excesiva e injustificable, pero absolutamente gloriosa. Es exactamente el tipo de moto que solo una empresa con 100 años de historia y suficiente orgullo italiano puede permitirse fabricar.

Las 500 unidades se venderán antes de que la primera salga de fábrica. Porque siempre pasa.

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Sobre mí

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

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Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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