Moto del día: KTM RC 125 (2014)

Moto del día: KTM RC 125 (2014)

Tiene un octavo de la potencia de una deportiva de verdad, pero eh, mola, ¿verdad?


Tiempo de lectura: 5 min.

La KTM RC 125 es la “deportiva” de octavo de litro de la firma austriaca. Sí, va entrecomillado porque para mí es difícil considerar deportiva a una moto de 125 cm3 y cuatro tiempos, más allá del apartado puramente estético.

El modelo se presentó en 2014 reciclando la mayoría de piezas de la KTM Duke 125 que también se estrenó por aquella época. Así podríamos decir que son motos hermanas, aunque la RC cuenta, obviamente, con un carenado envolvente, unos semimanillares en vez de la barra plana de la Duke, y ligeras modificaciones en el chasis de tipo trellis que condicionan la ergonomía, un poco más radical que en la naked.

Cuando se puso a la venta era de lo mejorcito que podías comprar en este segmento, tanto a nivel de parte ciclo como de motor, y solo jugaban en esa misma liga la Aprilia RS4 125 y la Yamaha YZR-R125, todas ellas con un precio de venta por encima de los 4.000 euros, que no era precisamente poco para motos de octavo de litro.

KTM RC 125 2

Es curioso como KTM siempre ha sido una marca muy enfocada en la deportividad, la radicalidad y las emociones fuertes, un ADN que impregna todos los modelos de su catálogo. Aun así, los de Mattinghoffen nunca se han prodigado mucho en el segmento de las deportivas puras.

A la KTM RC 125 se le suma su hermana, la KTM RC 390, que en esencia es la misma moto pero con el propulsor “gordo” y ligeras mejoras a nivel de chasis y frenos para lidiar con la potencia extra. Aparte de eso, solo fabricó en su día la KTM RC8, una moto tan espectacular como fallida. Imagino que esto es debido a la ausencia de mecánicas tetracilíndricas en la casa alpina, que ni están ni se las espera.

Y hoy en día se ha demostrado que si quieres hacer una deportiva pura la cosa pasa por poner un gran motor tetracilíndrico con el régimen de giro máximo por encima de un Fórmula 1. Quizá es una deportividad que no se disfruta en el mundo real, en la vía publica, y por eso KTM no se mete ahí. Quién iba a decirlo, esto es un comportamiento lógico y racional de la firma naranja, lo nunca visto.

Volviendo a nuestra protagonista, la KTM RC 125 tenía todo lo que se puede tener en una moto de 125 cm3. El motor daba los 15 CV máximos para el carné A1 gracias a su esquema monocilíndrico refrigerado por agua y con culata de cuatro válvulas.

KTM RC 125 1

La pega era idéntica al del resto de mecánicas similares. Para llegar a la cifra máxima, la potencia estaba escondida muy arriba, y eso hacía que la moto fuera un poco tediosa de utilizar en el día a día, ya que el motor andaba bastante vacío por debajo de las 7.000 vueltas.

En el apartado ciclo el chasis está muy sobredimensionado, ya que en esencia es casi el mismo que se emplea en su hermana mayor de 44 CV. Acompañan unas suspensiones invertidas firmadas por WP y un disco de freno con pinza radial de la marca Brembo.

El tema es el de siempre con las propuestas de más calité de 125: es difícil sacarle todo el juego a ese arsenal de chuches en la parte ciclo con tan solo 15 CV. Es mucho arroz para tan poco chorizo. Pero entiendo que cuando estás limitado por la potencia… siempre te puedes gastar el presupuesto que te sobra en mejorar otros apartados a la hora de comprar una moto.

Al final, quien tenga el carne A2 puede comprarse una KTM RC 390, que es mucha mejor moto, porque tiene todo lo que le falta a esta y por solo un poquito más de dinero. El problema es que cuando abrimos ese melón, el de las motos disponibles para el carné mediano, la lista de propuestas crece una barbaridad y entonces la RC ya no es una moto tan apetecible, como demuestran las cifras de ventas.

KTM RC 125 4

La moto es un poco radical de postura, por lo que si estáis buscando un vehículo para el día a día y desplazamientos de rutina, yo casi os recomendaría otras propuestas más racionales, como por ejemplo su hermana, la KTM Duke. Por el contrario, esta moto puede estar bien si tienes que hacer carretera, o desplazamientos de media distancia, y no puedes acceder a otras motos de mayor cilindrada por el motivo que sea. En este escenario es una de las mejores opciones ya que incluso podrías mantener cruceros a 120 km/h en autovía, eso sí, forzando un poco la mecánica.

La KTM RC 125 está ensamblada en la India por el fabricante local Bajaj, aunque luego se hace un control de calidad final en Austria. Sin embargo, las primeras series que llegaron al mercado tenían algunos fallitos, que se fueron resolviendo poco a poco en los siguientes años.

Hoy en día se pueden encontrar unidades de esta primera generación, que estuvo a la venta hasta 2017, a partir de unos 2.000 euros. No me parece caro si tenemos en cuenta el pedazo de moto que nos llevamos a cambio, que además gasta menos que un mechero. Imagino que la “fama” de KTM tiene algo que ver en estas cotizaciones.

Calcula cuánto cuesta asegurar un KTM RC con nuestro comparador de seguros.

Comparador de seguros de coche
COMPARTE
Sobre mí

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Delco

Más que la Historia, me gustan las viejas historias que huelen a asfalto, carreras y gasolina.

Laura Salas

Quise ser periodista porque campeona del mundo de motociclismo ya no podía. De pequeña jugaba con los cochecitos de los huevos de chocolate y con cualquier coche que mi padre dejara desprotegido y a la vista. Le rompí la puerta a su miniatura de un Ferrari. Nunca volvió a ser el mismo (el Ferrari). Siempre intento aprender algo nuevo todos los días. Soy curiosa por naturaleza, qué se le va a hacer.

Enrique Delgado

Terminando la carrera de audiovisuales y empezando en el mundo del periodismo con el espíritu de aprender sobre motor. Siempre tengo un ojo para lo que ocurre en el mundo y otro en absorber todo el conocimiento que pueda sobre él para escribir literatura, mi hobby personal.