Moto del día: Gilera R Twin 6 Speed

Moto del día: Gilera R Twin 6 Speed

A los nacidos en los 80 les encantará


Tiempo de lectura: 6 min.

Si naciste en los 80, seguro que alguna vez volviste a casa del instituto oliendo a combustión de motor de dos tiempos. Si fuiste afortunado y eras de los que no iba de “paquete”, te librabas un poco de ese humo azulado conduciendo tu flamante “cincuentilla”… pero seamos sinceros, el olor nos llegaba también.

Pero eso era un mal menor de los que tuvimos una moto de dos tiempos, a nosotros nos daba bastante igual oler a ricino o llevarnos alguna salpicadura del rezume que condensaba en el escape -pese a tener que rendirle cuentas a tu madre por fastidiar una sudadera nueva-, con tal de llegar al siguiente semáforo antes que el impertinente de Pepe, que en su horrorosa moto –“que no corre un cagao y además, no la sabe llevar”– montaba detrás a la chica que nos gustaba…

Y es que hoy los compañeros de espíritu RACER, hemos estado debatiendo acerca de las motos de dos tiempos de los años 80 y 90, como las que os hemos traído estos días. Motos como la Derbi GPR 75, Yamaha TZR 80 RR, o Mecatecno CR7/CR8, motos que me han traído un montón de sensaciones y recuerdos, pero que me han hecho pensar en los ciclomotores de enduro como las buenas motos de iniciación que eran y que contaban con hordas de seguidores como en el caso de la Rieju RR o la moto del día de hoy, la Gilera R Twin 6 Speed.

Gilera R Twin 6 V 2

Fotografía: Juan Carlos Galindo Sánchez

A día de hoy, quien más quien menos intenta ser políticamente correcto -aunque sigamos pensando que Pepe es el mismo idiota que hace 20 años-, pero entonces no nos mordíamos tanto la lengua, y en los temas de ciclomotores -gracias en parte a una transición hormonal- entre amigos, teníamos una estúpida afinidad por varios fabricantes de motores, a los que defendíamos como si nos fuese la vida en ello: Derbi, los Minarelli o los Franco Morini… Y sí, aquí había guerra de las buenas, con conversaciones más fuertes que las de los Ultra Sur con los Boixos Nois.

La Gilera R Twin “jugaba” en el equipo de los Franco Morini, y se lanzó a principio de los años 90 -concretamente en 1994- como una de las últimas evoluciones de un propulsor que había debutado anteriormente en las Gilera H2O y RT -estas aún con cambio de cuatro velocidades-. Quizá no era el motor más extendido, ni el que se podía modificar más fácilmente, pero sí era bastante potente para sus características y tenía una fiabilidad fuera de dudas -dentro de las mecánicas dos tiempos-.

Este pequeño monocilíndrico de “agujeros” y refrigeración líquida, cuenta con un cilindro Gilardoni de aluminio refrigerado mediante líquido, y cubica 49,9 cc gracias a un diámetro/carrera de 39×41,8 mm. La alimentación corre a cuenta de un carburador Dell’Orto SHA 12/12 y cuenta con admisión por láminas, encendido electrónico, arranque a patada y una caja de cambios que -como podemos intuir por su nombre- contaba con seis velocidades con transmisión final por cadena. Sí, lo de Twin no va por el motor.

Gilera R Twin 6 V 3

Fotografía: Juan Carlos Galindo Sánchez

La potencia del propulsor era de 7,2 CV a 8500 RPM, que es una potencia bastante seria para este pequeño “molinillo”, que además era fácil de aumentar si adulterábamos la alimentación y el escape -alguno recordaréis los preciosos Zen cromados-, no digamos si cambiábamos el cilindro por uno mayor. Esto os anticipo que no era necesario, ya que sus prestaciones de serie ya eran bastante respetables para ser un simple ciclomotor.

El chasis es de simple cuna desdoblada fabricado en acero, al igual que su basculante. Los componentes de la parte ciclo son muy básicos, pero efectivos, gracias sobre todo a declarar un peso en seco de tan solo 60 kg

La horquilla delantera es de tipo convencional, pero sus barras estaban cubiertas por fuelles de plástico que le aportaban una imagen de fortaleza a las barras de la que carecían en realidad, ya que era fácil doblarlas; tampoco era ajustable, pero tenía un recorrido generoso como buena mini enduro de 230 mm. El monoamortiguador trasero es de anclaje directo al basculante -sin bieletas- con depósito de gas, en este caso el recorrido de la rueda trasera se conforma con 180 mm.

El apartado de frenos es lo que menos me gustó de esta moto debido al tambor trasero de 110 mm -en una época en el que ya se empezaban a montar frenos de disco traseros también en ciclomotores-, aunque frenar gracias a su ligero peso no era gran problema, sobre todo por que el equipo delantero tenía bastante mordiente gracias a un disco de 220 mm con pinza de simple pistón.

Gilera R Twin 6 V 4

Fotografía: Juan Carlos Galindo Sánchez

El freno delantero, además, iba cubierto por un cubre discos que al igual que los fuelles de horquilla, aunque no eran imprescindibles la dotaban de ese “aura” de moto grande con las que empezábamos a soñar, y a su vez mejoraban su protección ante el polvo y barro si nos metíamos con ella por lo marrón.

En cuanto a equipamiento, la moto contaba con un cuadro de instrumentos bastante completo para la época y lo espartanos que solían ser en motos de este tipo, equipando velocímetro, odómetro, tacómetro y testigos luminosos de punto muerto, luces, etc.

El comportamiento, como en todas las 49 cc de este tipo, se caracterizaba por unos bajos casi inexistentes y una patada contundente cuando la moto se encontraba en la zona alta de su rango de uso. Dinámicamente era una moto que se sentía muy ligera, algo que era ideal para poder dar primeros pasos en moto, aunque sus dimensiones aparentaban una moto de mayor cilindrada si no nos fijábamos en sus entrañas.

El depósito de 6 litros también limitaba bastante las excursiones de largos kilómetros con ella, sobre todo cuando se modificaba el propulsor y se volvía mucho más sediento que el de serie, pasando de contar los kilómetros que podías hacer con un depósito, a las tardes de risas y acelerones que podías aguantar sin tener que ir a repostar.

Sin duda, una moto que sin ser la mejor, seguro que a muchos les ha recordado otros tiempos, mejores o peores, pero ciertamente distintos a los actuales, en los que entendíamos estas pequeñas motos de una manera totalmente distinta a como lo hacemos ahora con las motos de iniciación, y con las que desde luego se conseguía una afición mucho más temprana al mundo de la moto.

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Sobre mí

Jesús Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi 125 Especial y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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Jaume
Invitado
Jaume

Aquí un antiguo poseedor de la Gilera.
Me trae muy buenos recuerdos. Nunca modifiqué nada.
La vendí hará unos 6 años.

Raúl
Invitado
Raúl

Hola, un artículo muy bueno, me ha traído a mi adolescencia, sí yo soy de los pocos que tuvieron el privilegio de tener la Gilera RTwin 6v, mi padre me la compró, la pagué yo a plazos, cuando cumplí los 16, y fue la mejor de mi entorno, simplemente quitando la retención del escape me alcanzaba los 105 km/h, no necesité hacer nada más para disfrutar con ella. Es más, aún la tengo, está algo desmejorada, entraron a robar donde la tenía y le faltan algunas cosas pero ahí está, y con la documentación en regla, lo dicho, gracias por… Leer más »

Pedro Ivan
Mecánico
Pedro Ivan

Felicidades por este artículo, me he reido bastante, yo por edad recuerdo los últimos coletazos de las “cincuenta trucadas”, pero si que es cierto que fuí de los que montó en el asiento trasero volviendo del “insti”, en la Derbi Senda de un buen amigo. Aunque la que me tenía loco era la Super Tenere de su padre, yo en cas suplicaba por una Rieju RR o una Motor Hispania Furia, eran las más asequibles y así el “viejo” no se asustaba tanto al ver el precio, pero ni con esas. No recuerdo ver ninguna unidad de esta bonita Gilera,… Leer más »


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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

Jesús Guillermo Pozo

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

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