Moto del día: Montesa 125 GP

Moto del día: Montesa 125 GP

Fue una motocicleta esencial para entender los primeros pasos de Montesa en las carreras internacionales


Tiempo de lectura: 6 min.

La importancia de la Montesa 125 GP no sólo radica en ser la primera creación de la marca diseñada por y para la competición internacional, sino también en hablarnos de la definición de la misma en sus tiempos fundacionales. No obstante, para entender qué es de forma concreta lo que queremos decir, primero sería aconsejable remontarnos atrás en el tiempo hasta comienzos del siglo XX. En aquellos tiempos, las empresas dedicadas al mundo automotriz no eran especialmente masivas. De hecho, siquiera aspiraban a expandirse en el mercado internacional más allá de factorías pensadas a lo grande como fue el caso de Ford.

Así las cosas, la personalidad que tuvieran los directivos de cada marca se reflejaba de forma directa en el desarrollo de los modelos y las gamas, existiendo una gran cercanía entre los despachos de dirección y las cadenas de montaje. Justo lo contrario a lo que ocurre hoy en día, con la mayor parte de las empresas ligadas entre sí en el seno de unos pocos conglomerados industriales donde las decisiones se toman desde la frialdad, el anonimato y lo técnico. De esta manera, cuando analizamos la historia de las marcas más veteranas resulta imposible no indagar en el carácter de sus fundadores a fin de encontrar pistas que nos expliquen en contexto las razones de cada máquina.

Llegados a este punto, podemos decir que, mientras hoy en día cada vehículo es fruto de un racional análisis de mercado, décadas atrás muchos de ellos salían del puro capricho de cada diseñador. Algo que se ve muy bien en los primeros tiempos de Montesa, donde el contraste entre Pere Permanyer – metódico y prudente hombre de negocios – y Xavier Bultó – mucho más dado a la pasión de las carreras – funcionó complementando el día a día de la empresa, haciéndola bascular entre modelos masivos como la B46/49 y derivados de competición como la Montesa 125 GP. Un excelente ejemplo sobre esa dualidad representada por los dos principales socios fundadores.

montesa 125 gp (2)

Desde el comienzo Montesa vivió las tensiones pero también la complementariedad de Permanyer y Bultó, haciendo que hubiera un lado más racional respecto a los negocios y otro más atraído por la pasión en las carreras

Montesa 125 GP, Xavier Bultó se lanza a por las carreras

Tras empezar a despuntar en ventas con su primer modelo – el velocípedo A-45 con 98 centímetros cúbicos – la dirección de Montesa quiso lanzarse en 1947 a la producción de motocicletas con la presentación del B46/49. Un modelo que en principio iba a montar un motor Villiers de importación, aunque finalmente acabó montando un monocilíndrico de casi 125 centímetros cúbicos realizado a partir del bloque montado en el A-45. Con todo ello, la incipiente gama de Montesa empezaba a cubrir de forma racional y eficiente los principales nichos de mercado dados en la España del momento, logrando de hecho un rápido y llamativo éxito de ventas.

Así las cosas, el apartado contable del que tanto gustaba Pere Permanyer se encontraba plenamente satisfecho. No había duda de que, a nivel financiero, las cosas se estaban haciendo bien. Sin embargo, el más pasional Xavier Bultó sentía que faltaba algo importante para la definición de cualquier empresa motociclista que realmente se quisiera tomar en serio. Hablamos de la competición, más en concreto de la competición internacional. Algo que justo para finales de los años cuarenta empezaba a recuperarse tras la hecatombe de la Segunda Guerra Mundial, produciéndose en 1949 la primera edición del Mundial así como al año siguiente la primera del GP de España celebrado en el Circuito de Montjuïc.

En resumen, Montesa tenía que hacer algo para estar ahí. Al fin y al cabo, a nadie se le escapaba lo bien que funcionaba aquella máxima de “ gana el domingo, vende el lunes “ . Por ello, Xavier Bultó y su equipo se pusieron manos a la obra con la fabricación de diversas unidades de preserie con las que elevar a la fábrica de las B46/49 a los circuitos. El resultado sólo se hizo esperar unos meses a la salida de ésta, derivando en la llamada Montesa 125 GP. Una moto que experimentó con el nuevo motor X48/49 con 125,5 centímetros cúbicos, aligerado además su peso hasta los 52 kilos. Realmente muy poco, especialmente si se compara con las 125 italianas o alemanas del Mundial, unos 15 o 20 kilos más pesadas.

montesa 125 gp (3)

Con esta motocicleta no sólo cosecharon resultados remarcables en el TT de la Isla de Man así como otras pruebas del Mundial, sino que experimentaron con un nuevo motor

De esta manera, y con sus aproximadamente 11 CV de empuje, la Montesa 125 GP fue una de las monturas más rápidas del momento a pesar de ser una dos tiempos. En desventaja por tanto frente a las italianas de cuatro. Además, y como luego se haría en el modelo de 1951 D-51, la Montesa 125 GP incorporaba unos amortiguadores de horquilla telescópica en el eje delantero. Mucho más avanzados que el rudimentario sistema incorporado en las B46/49 de serie, lo cual era sin duda su mayor punto flojo frente a otras 125 de fabricación nacional como las vascas Lube. Con todo este plantel técnico, la Montesa 125 GP destacó como – posiblemente – la mejor dos tiempos del Mundial en octavo de litro, llegando a cosechar un quinto puesto en el TT de la Isla de Man. Datos alentadores con los que Montesa daba sus primeros pasos en las carreras internacionales según la estrategia de Xavier Bultó.

P.D. Acabado el cuerpo del artículo sobre la Montesa 125 GP nos vemos en la necesidad de realizar al menos dos aclaraciones a fin de explicar a tiempo diversas faltas que podrían excitar los ánimos de algunos montesistas. La primera tiene que ver con las fotografías. En este sentido, como el aficionado al mundo clásico podrá comprender sin problema, uno de los mayores retos con este tipo de artículos es la falta de documentos gráficos de libre acceso. Por ello, de la Montesa 125 GP sólo hemos podido disponer de una única fotografía, la cual situamos al comienzo del texto. Las dos siguientes son relativas a la B46/49 y a la 125 de serie de 1951. La segunda tiene que ver con la falta de ciertos datos como la velocidad punta o el par motor. Algo también comprensible al ser modelos no de concesionario, sino afinados en los talleres de Montesa en pequeñas series dedicadas únicamente a la competición. ¿Resultado? Las fichas técnicas con datos fiables son prácticamente inexistentes. Así las cosas, le invitamos a disfrutar de estas motos como se disfruta una visita al Museo Arqueológico, intentando reconstruir lo que no vemos a partir de lo poco que ha llegado hasta nosotros. Al fin y al cabo, recordemos que esto es motociclismo clásico. Gracias por haber leído hasta aquí.

COMPARTE
Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

Jesús Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi 125 Especial y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

Ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

Jaime Peralta

Me llamo Jaime Peralta Sánchez y soy estudiante de Comunicación audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos.