Moto del día: Moto Guzzi Hispania Poney

Moto del día: Moto Guzzi Hispania Poney

La pequeña Guzzi española pensada para los más pequeños


Tiempo de lectura: 3 min.
En pleno centenario de Moto Guzzi, no está de mal recordar de vez en cuando a la filial española de la marca, Moto Guzzi Hispania (también llamada Motorhispania, S.A.). Cuando en su momento os hablamos de uno de sus modelos más icónicos, la Moto Guzzi Hispania Dingo, os hicimos un más que interesante resumen sobre su historia. De cómo Oscar Ravà, un expatriado italiano y antiguo director de FIAT, fundó en Barcelona Automóviles Lancia S.A.E. Posteriormente y en vista de que las ventas no iban bien, hacía lo propio con Moto Guzzi Hispania. Como no vamos a repetir aquí la historia (os recomendamos leerla, pues no deja de ser interesante conocer la potencia que tenía España en las dos ruedas), vamos a pasar a hablar directamente de la pequeña Moto Guzzi Hispania Poney.

La Moto Guzzi Hispania Poney fue uno de los últimos modelos en ser lanzados por la marca española antes de que cambiara de denominación. Llegó a finales de los 70, aproximadamente en 1978. Poco después, Moto Guzzi e ISA (Industrias Subsidiarias de Aviación, empresa sevillana que se encargaba de la parte mecánica) rompieron su colaboración. Ahí fue cuando se fundo la marca actual que todos hemos visto, Motor Hispania Motorcycles (probamos su MH Bogga Rocker 125), y especializada en ciclomotores y motos de 125 cc. Que fuese lanzada en el último año de existencia, hace que haya poquísimas unidades y sea una rareza.

Moto Guzzi Hispania Poney 01

¿Por qué se metieron en el mercado de las minimotos para niños? Claramente porque durante los años 70, estaban de moda. La Montesa Mini-Mini, la Bultaco Chispa o las Mecatecno Chic DW/50 y Hobby son solo algunos ejemplos que os hemos traído, todas con un denominador común: eran marcas de aquí. Y dada su popularidad, Moto Guzzi Hispania también quiso tener su pedacito del pastel con la Poney, toda una réplica a escala de los modelos más grandes.

Al igual que hicieron otros fabricantes, se reaprovecharon todos los componentes que se pudieron, empezando por el motor. El propulsor monocilíndrico de dos tiempos y 49 cc era compartido con la Moto Guzzi Hispania Cangurito, un ciclomotor de marchas que era bastante popular. Lo más curioso de este motor es que, de forma similar a la Honda Super Cub, era automática pero al mismo tiempo tenía una caja de cambios.

Moto Guzzi Hispania Poney 02

Estamos hablando por lo tanto de una caja de cambios de tres velocidades y toma constante, pero al mismo tiempo de un embrague de tipo centrífugo. El cambio se accionaba en el manillar, de forma similar a la Vespa. Una vez seleccionada la marcha, podíamos acelerar sin preocuparnos de accionar el embrague en la próxima detención, pues no había maneta y él se encargaba de desacoplar automáticamente cuando nos hubiésemos detenido en un semáforo, por ejemplo.

Las llantas eran de 12 pulgadas, y podía ser llevada perfectamente por cualquier niño de más de seis años. Frenos de tambor, horquilla telescópica así como un doble amortiguador trasero era el estándar de la época. Al contrario que otras minimotos que carecían de faro, la Moto Guzzi Hispania Poney contaba con iluminación, con lo que se podía llevar por la vía pública al igual que cualquier otro ciclomotor. Como detalle, sus guardabarros elevados denotaban que no solo estaba hecha para circular por el asfalto, permitiendo algún escarceo por los caminos del pueblo.

Se fabricaron muy pocas Moto Guzzi Hispania Poney, y muchas menos quedan vivas tras más de 40 años. Si tenéis una, conservadla porque es un pedacito de nuestra historia moteril.

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