Moto del día: Peugeot 103 Chopper

Moto del día: Peugeot 103 Chopper

Enfocada a un público adolescente, esta versión fue un juego comercial con más recorrido de lo que se piensa. Un sueño infantil


Tiempo de lectura: 4 min.

Con más de tres millones de unidades vendidas, el Peugeot 103 cuenta con la mérito de ser uno de los ciclomotores más vendidos de la historia desde que saliera al mercado en 1971 como sustitución a las gamas 101 y 102. Y no es para menos pues, al fin y al cabo, en este modelo la casa del león logró una conciliación excepcional entre precio, rendimiento y utilidad. Todo ello bajo una ley que, en Francia, permitía conducir estos vehículos desde la temprana edad de catorce años. Así las cosas, el 103 logró ser un verdadero icono entre la juventud, la cual descubrió la libertad de movimiento dada por un vehículo privado a un precio raras veces visto.

Y claro, entre aquel furor juvenil en edades tan dadas al alarde como son la adolescencia y la preadolescencia hubo de colarse una versión bastante curiosa del 103. Ni más ni menos que la Chopper. Eso sí, obviamente aquello fue más un producto publicitario que un modelo serio. Pero vaya, tenía sus razones claro está. Así las cosas, lo mejor será remontarnos a los años cincuenta. Década en la que Peugeot apostó claramente por los segmentos más económicos del motociclismo, dejando atrás los éxitos deportivos de los años veinte y treinta – cuando llegó a ganar el TT de la Isla de Man – de cara a ofrecer una amplia y solvente gama de ciclomotores.

Entre ellos destacó el BB, a partir del cual se crearon multitud de variantes. Pero, sobre todo, los 101 y 101. Ya con motor producido por la propia Peugeot y, sin duda, muy bien vendidos tanto en su país de origen como en los cupos de importación previsto en mercados como el español. Así las cosas, ya para los setenta los ciclomotores habían quedado encuadrados en públicos muy concretos, todo ello a razón de la popularización del automóvil. Es más, debido al incremento de las rentas entre las nuevas clases medias muchas familias podían costearse el comprar un ciclomotor a sus hijos. Con todo ello, estos modelos ya no sólo eran frecuentados por trabajadores en su día a día tal y como había pasado con la famosa Derbi “ Paleta “.

Sin duda, esta simpática preparación fue una manera diferente de vender el ciclomotor a los adolescentes con más ganas de llamar la atención

Peugeot 103 Chopper, un divertimento para llamar la atención del mercado

Durante los años setenta y ochenta el mercado automotriz se hizo cada vez más competitivo. De esta manera, la publicidad empezó a cobrar una importancia nunca antes vista, necesitándose del llamar constantemente la atención de cara a seguir atrapando la mirada del potencial comprador. Llegados a este punto, una de las formas de poner el foco sobre sí fue lanzar multitud de versiones donde la originalidad estética daba pie a llamar la atención.

Esto lo vimos muy bien en los automóviles, con series limitadas de compactos populares preparadas por casas de moda con algunos pequeños detalles distintivos. Es más, en España modelos como el Supercinco llegaron a tener ediciones como la Triana. Ideales para iniciar curiosas campañas de publicidad televisa con las que recordar de nuevo al público la existencia del modelo. Además, esto pasó también en el motociclismo claro está.

En base a esto, el Peugeot 103 Chopper buscó atraer la atención del público más joven. No en vano, su estética imitando a una de las características monturas estadounidenses satisfacía los sueños de quienes, con ya 14 años según la ley francesa, podían llevar estos ciclomotores. Es decir, se tiene que ver como un juego publicitario, casi un juguete. Un capricho. Eso sí, hoy en día es una montura de colección tan simpática como difícil de encontrar.

103 chopper

Con centenares de miles de unidades vendidas, el 103 contó con todo tipo de variantes siendo ésta una de las más originales

Respecto al motor, éste era el mismo que el montado en el resto de 103 del momento. Un monocilíndrico de 49 centímetros cúbicos con hasta 3 CV a 5.500 revoluciones por minuto. Todo un paso adelante respecto al montado por la BB, su modelo antecesor. Y es que, al fin y al cabo, la Peugeot 103 no fue un éxito por casualidad. Lo fue por su excelente compromiso entre economía y rendimiento, pudiendo ya sí superar cuestas sin problemas aparentes.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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