Moto del día: Aprilia RS 125 Extrema

Moto del día: Aprilia RS 125 Extrema

La primera RennSport para la firma de Noale


Tiempo de lectura: 3 min.

Las siglas RS y Aprilia van de la mano. RennSport, el vocablo alemán al que hace mención ese acrónimo y que quiere decir “carreras”, forma parte del ADN de la marca italiana desde hace casi 30 años. La última exponente es la recién presentada Aprilia RS 660, pero todo empezaba en 1992 con la primera Aprilia RS 125 Extrema.

A la Aprilia RS 125 Extrema la podríamos denominar como la “generación cero”, o la generación perdida, pues nadie se acuerda de ella. Suele considerarse la primera al modelo de 1996, la “Chesterfield”, y la segunda al modelo de 1999, la “culo de avispa“, quedando la Extrema como si fuese una evolución de la Aprilia AF1 Futura, aunque son diferentes.

Lo cierto es que la AF1 Futura había aparecido solamente dos años antes, y dado que el frontal de la Aprilia RS 125 Extrema es muy similar, a veces tienden a confundirse o a considerarse un simple reestyling. Pero si le quitamos los plásticos, debajo hay un nuevo chasis doble viga de aluminio unido a un basculante de doble brazo asimétrico, el mítico banana. No hay rastro ya del monobrazo de la Futura.

APRILIA RS 125 Extrema 02

El peso del chasis estaba por debajo de los 10 kilos, lo que le hacía ser extremadamente ligero y a la vez muy rígido para la época (recordad, principios de los 90). A él se anclaba el mismo motor de dos tiempos fabricado por los austriacos, el Rotax 123, ese que ya montaban en la Futura. Alimentado por un carburador Dell’Orto PHBH 28 BD, declaraba 34 CV a 11.000 vueltas, 24 Nm a 9.000 RPM y todo para un peso de 122 kg en seco (142 kg con todos los llenos, incluyendo los 14 litros de gasolina).

Como era 10 kilos más ligera que su predecesora, y además el carenado era más envolvente y aerodinámico (sobre todo la zona del colín, produciendo menos coeficiente de arrastre o drag), la velocidad punta era netamente superior, por encima de los 170 km/h (seis velocidades). El depósito en material plástico ayudaba a ahorrarse unos kilos.

Las suspensiones se confiaban a una horquilla delantera invertida de 40 mm (de la Futura, pero con los tarados convenientemente modificados), y un monoamortiguador trasero con sistema Aprilia Progressive System (APS). Los frenos eran Brembo, con un disco delantero de 320 mm y pinza de cuatro pistones asistido por uno trasero de 220 mm y pinza de un pistón. Las medidas de los neumáticos eran superiores a los de la Futura, con un 110/70 ZR17 delante y un 150/60 ZR17 detrás.

A partir de aquí, uno puede de fiabilidad o si una moto como esta tiene sentido hoy en día (más allá de usarla como “moto de los domingos”). O si la última Aprilia RS 125 de cuatro tiempos Euro 4 tiene derecho a profanar ese nombre. Pero lo que está claro es que, en aquella época, podía asustar a más de una deportiva de cuatro tiempos coetánea a base de chasis, suspensiones y poco peso. Sin duda, una réplica con luces y matrícula salida directamente de circuito. O como ellos dicen, RennSport.

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Ender

Japan Rules!!

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Pedro Ivan
Mecánico
Pedro Ivan

Como me gustaban, me gustan y me gustarán siempre estas italianas de 2T, y por eso hay una en el garaje, aunque más moderna, quizás eran motos en las que había que estar un poco encima y tenerlas bien mimadas, pero su sonido su olor, su estética, prestaciones….En definitiva SENSACIONES, así en mayúsculas. ¿Se nota qué no me gustan verdad?:

Vicente
Invitado
Vicente

Bella máquina, soy un afortunado que tube una del 93, mi primera moto grande. Sólo que el carburador era un 34 como en la futura, el 28 lo montaron después. Y correr pasaba de 170 tranquilamente. La añoro.


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Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi 125 Especial y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

Ender

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Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.