Moto del día: Honda Scoopy SH 300i (2007)

Moto del día: Honda Scoopy SH 300i (2007)

El scoopy de más alta cilindrada que se había presentado hasta la fecha


Tiempo de lectura: 7 min.

El Honda Scoopy es un scooter que en su concepción original nació para tomar el relevo del Honda Super Cub, convirtiéndose en toda una referencia dentro de nuestras fronteras dentro de los scooter de rueda alta. La gama Scoopy nació en 1984, y a partir de 1987 y durante unos años incluso pasó a fabricarse en la factoría Montesa-Honda que la marca tiene en nuestro país.

Y es que el Scoopy ha sido y sigue siendo toda una institución dentro de las ciudades. Solo hace falta echar un vistazo en las grandes urbes como Barcelona o Madrid para encontrarnos calles plagadas de ellas, aunque ahora la competencia dentro de este segmento es voraz y podemos encontrar también otros superventas como el Kymco Agility City 125, que es la motocicleta más vendida actualmente en nuestro país.

El Honda Scoopy se popularizó por ser un scooter que dejaba de lado la carrocería de chapa tipo Vespa o Lambretta y la cambiaba por una de plástico mucho más ligera. También se hizo popular por cambiar un poco los cánones que estaban establecidos en este tipo de scooter, que solían contar con ruedas pequeñas de 13 o incluso 10 pulgadas.

Honda Scoopy SH 300i 1

En Honda llegaron a la conclusión de que si bien las pequeñas llantas de estas medidas ayudaban a crear scooters ágiles para sortear el tráfico y ser muy muy maniobrables dentro de la movilidad urbana, a la hora de hacer un uso un poco más dinámico les faltaba aplomo y estabilidad, por lo que se decidieron a crear uno con llantas casi de moto grande, de 16 pulgadas.

Otra de las características que ha acompañado al Scoopy desde su primera generación es el uso de un suelo plano, yesto está motivado principalmente por dos motivos. Por un lado, el hecho de tener un buen espacio en el que acomodar las piernas y, por otro lado, la necesidad de solventar ligeramente la escasa capacidad de carga que hay bajo el asiento debido al espacio que ocupa la rueda trasera.

No sería hasta el año 2006 el año en que los mandamases de Honda hicieran crecer al pequeño SH -siglas que vienen de Small Honda– proponiendo una cilindrada muy superior al de todos los SH conocidos hasta la fecha, que como mucho habían alcanzado hasta entonces los 150 cc, presentando en este año la que será nuestra moto del día de hoy, el Honda Scoopy SH 300i. Se comercializó como modelo 2007.

Honda Scoopy SH 300i 2

Este nuevo scooter, a pesar de tener una cilindrada superior a la que venía siendo habitual, mantenía intactas las características antes mencionadas de tener una carrocería de plástico, unas dimensiones contenidas, suelo plano, ruedas de 16 pulgadas en ambos ejes y muy buena fiabilidad.

Es cierto que incorporó también algunas novedades no vistas hasta su lanzamiento dentro de la gama, como el sistema de frenada con disco, tanto en la rueda anterior como en la posterior, y sistema ABS que se podía equipar de manera opcional.

A nivel de chasis se trabajó para mantener unas dimensiones muy contenidas; de hecho si no nos paramos a observar sus detalles podríamos pensar que estamos ante un SH 125. De hecho, se basaron en el mismo chasis de los hermanos menores, alargándolo y reforzándolo con unos tubos de acero de mayor sección, pero conformando una estructura multitubular de acero con la columna central en forma de U, similar a la de sus hermanos menores.

En cuanto a parte ciclo se encuentra bien equipada, con un conjunto de suspensiones que cuenta con una horquilla delantera de tipo convencional con barras de 35 mm y que posee 102 mm de recorrido. En la parte posterior encontramos un basculante que cuenta con tres puntos de articulación y al que se anclan dos amortiguadores que trabajan en paralelo con un recorrido de 95 mm que son regulables en precarga de muelle.

Los frenos como comentaba cuentan con disco en ambas ruedas por primera vez, y podía incorporar un sistema ABS en opción. De serie sus discos de 256 mm en ambos trenes se conformaban con un sistema de frenada combinada CBS, mediante el cual, al utilizar el freno trasero accionando la maneta, se mandaba a su vez parte de la potencia de frenado a uno de los tres pistones de la pinza delantera, para de esta forma reducir la distancia de frenado.

A nivel mecánico nos encontramos un propulsor que en su momento fue revolucionario al utilizar la tecnología que Honda empleaba en su gama CRF de cross y enduro, con una configuración de cigüeñal en cárter sellado que disminuía el volumen del propulsor, siendo el mismo muy compacto y que además, aumentaba su rendimiento, siendo capaz de llegar a cifras de potencia específicas de 100 CV/litro.

Honda Scoopy SH 300i 8

Si desgranamos la mecánica encontramos un propulsor monocilíndrico refrigerado por agua -con el radiador detrás de la rueda delantera- de 279 cc, con un simple árbol de levas -SOHC- y cuatro válvulas que está alimentado por un sistema de inyección propio PGM-Fi. Este propulsor es capaz de desarrollar 27 CV a 8.500 RPM y generar un par de 26,5 Nm a 6.000 RPM, por lo que si bien no tendremos un cohete, es un motor que acelera bien y que permite al conjunto desplazamientos desahogados en carretera.

En cuanto a diseño cabe destacar que estamos ante un scooter que pese a tener unos años sobre su espalda, sigue teniendo una imagen fresca y en cierto modo actual, aunque tiene detalles que denotan el pasar de los años como una instrumentación analógica con tres esferas para el velocímetro, nivel de combustible y temperatura, también posee una pequeña pantalla digital para mostrar el odómetro o los kilómetros parciales.

El equipamiento que podemos encontrar es bastante completo, contando con buenos detalles como un gancho retráctil, buen espacio para piloto y pasajero, estriberas a modo de plataforma independientes para el pasajero (que son plegables), una pequeña guantera tras el escudo, o el sistema de apertura del asiento desde el contacto.

Honda Scoopy SH 300i 9

En contraposición carece de algunos detalles como la iluminación del hueco del asiento, o el hecho de venir con un baúl trasero de manera opcional en el que poder guardar un casco integral, ya que en el hueco del asiento lo único que nos cabrá será la documentación y un casco tipo jet.

A nivel dinámico este nuevo miembro de la familia Scoopy seguía siendo igual de ágil en ciudad que sus hermanos, y tenía algo más de aplomo que los de menor cilindrada, por lo que rodar con el por circunvalaciones, carreteras secundarias e incluso autovía no era un  gran reto, ya que gracias a su bajo peso de 167 kg tenía una aceleración más que aceptable y una velocidad superior real a 140 km/h.

A modo de resumen, podemos decir que Honda quiso con este SH ocupar con un único modelo un hueco ligeramente distinto y mucho más amplio del que ocupaban de manera generalizada sus competidores, creando una moto a medio camino de las 250 cc que solían dar potencias más cercanas a los 20 CV, y las 400 cc que se encontraban en torno a los 40 CV, para de esta forma atraer a un mayor número de usuarios.

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Sobre mí

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablaran de velocidad y seguridad, y sobre todo mujeres que aportaran información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto :  ¡Gas amigas!