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Moto del día: Ronax 500

El fin de fiesta de las motos de dos tiempos

Moto del día: Ronax 500

Una pequeña empresa situada en Dresde (Alemania) decidió hace casi un lustro lanzar al mercado una moto con garra, una moto con sentimiento, una moto que rememoraba tiempos pretéritos en un momento difícil para el mundo de las dos ruedas: la Ronax 500.

La entrada en vigor de la normativa Euro 4 trajo consigo una mejoría en materia de emisiones, seguridad y medio ambiente. Sin embargo, también condenó a la extinción a los motores de dos tiempos. Es difícil compatibilizar un mundo verde cuando los gases que salen por el escape proceden de la combustión de aceite y gasolina a la vez. Fue un duro golpe para la industria motriz y para los aficionados.

La Honda NSR 500 fue la última motocicleta de dos tiempos y 500 cm3 en subirse a lo más alto del podio a los mandos de un tal Valentino Rossi. Corría el año 2001. Il Dottore había logrado su primer título mundial en la categoría y tercero de su vida. El modelo nipón contaba con un bloque de cuatro cilindros dispuestos en V, de dos tiempos, y cerca de 200 CV en sus últimos años de vida. ¿Qué tiene que ver esta moto con la protagonista de hoy? Ahora lo vamos a ver.

La Ronax 500 es la merecida despedida que se habían ganado por derecho propio las motos de dos tiempos del mundial de 500 cm3 durante la década de los 90. Creada en el siglo XXI, había nacido con la premisa de ser una MotoGP de calle con la misma esencia y alma de antaño. Bajo su piel, un corazón V4 a 80 grados con inyección de combustible y electrónica moderna, pero ejecutando las cuatro etapas del ciclo termodinámico (admisión, compresión, combustión y escape) en dos movimientos.

Ronax 500 2

Conseguir 200 CV/litro en una moto actual es algo normal. La Ronax 500 consigue extraer 320 CV/litro de potencia específica

El bloque, de aluminio, poseía casi la misma carrera que diámetro: 54,5 x 54 mm. Equipado con una pareja de ejes contrarrotantes para mitigar las vibraciones e inercias parásitas, es capaz de desarrollar 160 CV a 11.500 RPM. Es un motor explosivo, agudo, muy old school. Cuatro colas de escape -dos bajo el colín y otras dos en el costado derecho- se encargan de expulsar los decibelios necesarios para ser escuchados al otro lado del monte y el hedor del aceite y la gasolina recién quemados.

Al igual que el motor, el bastidor también está hecho de aluminio mecanizado. La columna de dirección es ajustable y está dotada de una horquilla de 43 mm firmada por Öhlins. Tanto el amortiguador de dirección como el trasero son suministrados por la misma empresa. Para detener semejante machine se confía en una pareja de discos flotantes Brembo Monoblock de 320 mm. Y es que la masa a manejar no es muy elevada para una moto de estas características: 145 kilos. Si la Honda RC213V-S parecía ligera, la Ronax 500 es una pluma.

145 kilos y 160 CV, ¿quién da más? Gran mérito en conseguir este hito lo tiene la fibra de carbono. Todo el carenado, de diseño sencillo pero efectivo, está construido en este material, así como el depósito y el colín. Es evidente que la empresa no reparó en gastos a la hora de diseñar la moto y, dada su condición de fabricación artesanal, había un precio a pagar: un precio que partía en 100.000 euros para 46 afortunados. No fue elegido al azar, 46 es un número que hace honor al hombre que despidió el motor de dos tiempos en lo más alto.

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Pedro Ivan
Mecánico
Pedro Ivan

Quién pudiera, aunque con una RD 500 me conformo jajajajaja.


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Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Delco

Más que la Historia, me gustan las viejas historias que huelen a asfalto, carreras y gasolina.