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Moto del día: Triumph X-75 Hurricane

Elegante, atrevida y difícil de localizar

Moto del día: Triumph X-75 Hurricane

Considerada como la última Triumph de la vieja escuela y concebida únicamente para el mercado norteamericano, la X-75 Hurricane se presentó en 1972 y, durante un solo año de producción gracias a la normativa de ruido en Estados Unidos, se hicieron menos de 1.200 unidades. Eran los setenta, época dura para la industria motriz y más aún en Inglaterra, donde poco a poco caían empresas en bancarrota como moscas.

Para soportar algo mejor la tormenta, la firma británica estaba asociada con BSA (The Birmingham Small Arms Company Limited), la cual quería presentar un modelo que atraería a los comparadores en las salas de exhibición y demostrar que BSA aún tenía quehacer en el mundo de las motocicletas. Sería lo que, hoy en día, llamaríamos un modelo “halo”. Para desarrollar el modelo la empresa contrató a uno de los pioneros del carenado estadounidense, Craig Vetter.

Una vez Don Brown, vicepresidente de BSA, dio luz verde, Craig cogió una BSA Rocket 3 y la personalizó tanto que, básicamente, hizo un modelo nuevo.  El objetivo era crear una moto más elegante y atrevida que el modelo de base. Aunque en primera instancia no gustó al diseñador jefe de BSA en Inglaterra, al final el público la vio con buenos ojos y comenzó así una limitada producción del modelo.

Triumph X 75 2

Fotografía: Mecum Auctions

Dadas las dificultades internas que existían en BSA, la X-75 Hurricane recibió las insignias de Triumph en vez de las de la empresa matriz. Su carrocería era de vibra de vidrio tallada en una sola pieza con un guardabarros trasero cromado integrado. Ligero, atractivo, pero con un depósito de apenas 11 litros. Los esquemas de color -naranja brillante con una franja amarilla- y su triple escape en el lateral derecho, le conferían un aspecto que no dejaba indiferente a nadie a pesar de su escasa practicidad.

El motor de origen BSA, con sus cañones inclinados a 12 grados, poseía tres cilindros, cubicaba 741 centímetros cúbicos y rendía 58 CV a 7.250 RPM. No era un propulsor muy avanzado, utilizaba un sistema OHV (overhead valve) en vez de OHC (overhead camshaft) alimentado por tres carburadores Amal y refrigerado por aire. Como buen motor británico de la época, algunos podían salir con buena calidad de fabricación mientras que otros podían ser más problemáticos, aunque sí que es verdad que suena a otra época.

El motor de BSA se caracteriza por un tener un carácter muy especial, muy “old school”, con un sonido y gorgoteo que hace de él una delicia para el disfrute sensorial

Triumph X 75 3

Fotografía: Mecum Auctions

El bastidor de doble tubo descendente difería mucho de los utilizados en la Rocket 3, siendo mucho más estilizados y permitiendo ahorrar algunos kilillos de masa; en total eran 191 kg a mover. Quizá un aspecto donde pecaba era en el apartado de frenada. Tanto en el eje delantero como en el trasero, la detención quedaba a cargo de un juego de tambores de 8 y 7 pulgadas sobre neumáticos Dunlop de 19 y 18 pulgadas respectivamente.

La producción comenzó en Inglaterra bajo la supervisión del ingeniero Steve Mettam y, aunque el plan era bueno, había llegado demasiado tarde. Precisamente sus característicos tres tubos de escape fueron los culpables de que en menos de un año se dejase de fabricar. Era demasiado ruidosa para el mercado norteamericano, así que, tras 1.152 unidades puestas a la venta, la X-75 Hurricane es una de las motos inglesas más emocionantes y más raras que se pueden encontrar.

Actualmente, la Triumph X-75 Hurricane es un modelo notablemente cotizado. Unidades en buen estado pueden costar entre 15.000 y 20.000 euros. En caso de encontrar alguna en estado de museo, ya superan los 25.000 euros. Teniendo en cuenta que apenas costaba 2.000 euros de la época, aquellos que tengan alguna en sus manos pueden sacarse mucho dinero vendiéndola o pueden disfrutar de ella sin pensar en la especulación.

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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