Moto del día: Velocette Viceroy

Moto del día: Velocette Viceroy

Un scooter sin igual


Tiempo de lectura: 3 min.

La Velocette Viceroy es una de las creaciones menos conocidas de la firma de Birmingham, Reino Unido. Este scooter era muy peculiar, especialmente en lo referente a su tren motriz, y tenía sentido sobre el papel. Pero las ventas fueron escasas y la producción terminó después de que apenas se vendieran 700 unidades en apenas cuatro años (1960-1964).

Al igual que muchos otros fabricantes de motocicletas británicos, a pesar de los grandes éxitos en la década de los 50 (primer, segundo, tercer y cuarto lugar en la Carrera Juniors en la Isla de Man TT en 1947 y Campeonato Mundial de 350 cm3 en 1950), los 60 abrieron con una Velocette Motorcycles financieramente débil y que tenía cada vez más dificultades para producir nuevas y exitosas máquinas. Uno de esos intentos fallidos fue, efectivamente, su scooter Viceroy.

Velocette entró en 1960 buscando seguir una dirección. Pensaron que ya la tenían porque la compacta LE había sido un notable éxito para la compañía. Entonces fue cuando presentaron la extraña Velocette Viceroy y, siguiéndola solo un año después, en 1961 lanzaron al mercado la hermosa pero equivocada Vogue. Pretendía ser un modelo lujoso y práctico en las húmedas condiciones de su país local, pero era demasiado pesada y nada frugal al apretar el puño.

Todas las Velocette Viceroy se fabricaban a mano en Reino Unido con estándares de calidad muy altos, algo que unido a su escasez ha derivado en elevados precios de venta actuales

Y mencionando esto último, el motor de la Velocette Viceroy era un bicilíndrico bóxer de 250 cm3 y dos tiempos colocado en posición horizontal. Estaba montado en la parte delantera, y el depósito de gasolina bajo el escudo frontal. El bloque en sí era bastante compacto, y estaba conectado al embrague y a la caja de cambios -montados en la parte trasera- a través de un eje de transmisión. Es como un coche deportivo con disposición transaxle (motor delante y transmisión detrás).

Con esta disposición mecánica, tan peculiar para un scooter, se conseguía un centro de gravedad extremadamente bajo, ofreciendo un manejo de primer nivel. Los 15 CV de potencia se enviaban a la rueda posterior a través de una caja de cambios de cuatro velocidades. Como la Viceroy buscaba ser práctica, también venía con arranque eléctrico y corriente de 12 V. Sus prestaciones eran similares a las de una 125 moderna, con una velocidad de crucero de 105 km/h.

Velocette Viceroy 04

Aunque las prestaciones, la dinámica de conducción y las características de la Velocette Viceroy eran meritorias para la época, siendo una moto increíblemente equilibrada teniendo también en cuenta su posicionamiento. Desafortunadamente, el scooter llegó cuando el mercado y las preferencias de los conductores de motos cambiaron, y no fue precisamente un éxito de ventas si tenemos en cuenta que apenas 700 ejemplares salieron de Birmingham en cuatro años.

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Jordi
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Jordi

Está bien que llevase «protector para las piernas delanteras». Creo que posteriormente adaptaron la carrocería para que también protegiese las piernas traseras.
Bromas aparte, estoy disfrutando con estos artículos, es un excelente trabajo.

Javier Costas
Editor

Ahora es un poco más excelente, corregido queda ese pequeño aspecto wink


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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

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Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Delco

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