Moto del día: Yamaha DT 80

Moto del día: Yamaha DT 80

La primera Yamaha fabricada en España


Tiempo de lectura: 3 min.

La semana pasada, cuando hablábamos de la Yamaha XS 400, os comentábamos que este había sido el primer modelo japonés vendido en España. Había sido posible después de que Sanglas hubiese desaparecido y se hubiese creado SEMSA. Inmediatamente Yamaha decidió aprovechar las instalaciones de L’Hospitalet de Llobregat, para empezar a fabricar su primera moto completa en España. No ensamblar las piezas importadas como la XS, sino fabricar desde cero. Nacía así la Yamaha DT 80 en 1982.

La Yamaha DT 80 hizo su aparición para competir directamente en el disputado segmento de motos offroad de 74 cc, las cuales se podían llevar con el A1 (a partir de los 16 años). Se enfrentaba a modelos como la Rieju MR 80, y por supuesto, a toda la jauría de versiones de 49 cc (Suzuki, Derbi, Puch, etc). La denominación DT hace mención o a Dirt Track, o a Dirt Trail.

No hemos podido esclarecer cuál de las dos denominaciones es correcta aunque nos decantamos por la primera, sobre todo porque la familia DT fue creada para Estados Unidos en 1968. Fue entonces cuando lanzó la Yamaha DT-1, una moto todo terreno pero que se podía llevar por carretera, y que buscaba aprovechar el tirón de ventas que Bultaco o Husqvarna estaban consiguiendo al otro lado del Atlántico.

Yamaha DT 80 1984

Los japoneses buscaron crear un modelo que fuese menos orientado al campo (para ello estaba las XT), permitiendo un uso diario para ir y venir a trabajar pero con diversión fácil los fines de semana. Estuvo disponible en cilindradas desde 49 cc hasta 400 cc y en una multitud de versiones: LC (con refrigeración líquida), R (más deportiva), MX (más enfocada al offroad), etc.

Como decíamos, la pequeña Yamaha DT 80 empezó a fabricarse en las antiguas instalaciones de Sanglas para, dos años después, trasladar su producción a Palau de Plegamans (la planta cerró en 2011), donde también se fabricó otra histórica como la Yamaha SR 250. Tuvo un éxito relativo, pues aunque era una moto que sobre el papel funcionaba, era más cara que los modelos españoles y también su red de distribución/talleres era mucho más escasa. Además, no era tan fácil mejorar sus prestaciones de forma sencilla.

El motor de dos tiempos y un cilindro estaba adaptado para la normativa española, cubicando 73 cc (79 cc en el resto de países), lo que hacía que su potencia quedase en algo por debajo de los 10 CV declarados. Un sencillo chasis de acero, suspensión delantera telescópica, monoamortiguador trasero y sencillos frenos de tambor en los dos ejes eran más que suficientes, pues estábamos a mediados de los años 80.

La carrocería recordaba a la XT, pero a escala. El peso estaba un poco por encima de los 80 kilos. Posteriormente llegarían las versiones LC, algo más potentes al llevar refrigeración líquida (12 CV) y que además añadían freno de disco delantero.

Hoy en día se pueden encontrar las Yamaha DT 80, tanto originales de 1982 como modelos LC de finales de los 80 y en buen estado, rondando los 1.500 euros.

Calcula cuánto cuesta asegurar una Yamaha DT 80 con nuestro comparador de seguros.

Comparador de seguros de coche
COMPARTE
Sobre mí

Ender

Japan Rules!!

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

Ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

Luis Martínez

Cuando era un niño, no podía pasar una semana sin el nuevo número de mi revista de coches favorita. De adolescente, descubrí que me apasionaba escribir, divulgar y comunicar ideas. Ahora me encuentro dando mis primeros pasos en la profesión que me apasiona de la mano de la afición que ocupó buena parte de mi infancia, toda una suerte que demuestra las vueltas que puede dar la vida.