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Moto del día: Norton International

Una moto con pedigrí histórico

Moto del día: Norton International

La Norton International es uno de los modelos recordados con más cariño de la casa británica. Se fabricó de manera interrumpida entre 1931 y 1957 en dos versiones: Model 30 y Model 40. Esta última estaba alimentada por un motor de 350 cm3, mientras que la Model 30 se jactaba de un mayor desplazamiento con 490 cm3.

Antes de que estallase la Segunda Guerra Mundial, la Norton International Model 30 había sido el arma a batir en el mundo de las carreras. En 1930, el piloto de la casa Jimmie Guthrie batió nuevos récords mundiales de velocidad sobre el asfalto de Montlhery, Francia. Entre ellos, estableció una velocidad media durante una hora de 183,61 km/h. Sin embargo, cuando su producción se reanudó en 1947, su público objetivo ya no eran los pilotos, sino los clientes de a pie que querían disfrutar de una moto rápida con el característico sonido del motor OHC (Overhead Camshafts) entre las piernas.

El motor usado en la Norton International, a diferencia de los propulsores OHV, llevaba el árbol de levas integrado en la culata, sobre los pistones. El árbol de levas actúa directamente sobre las válvulas, sin la necesidad de otros elementos como las varillas. Gracias a esta arquitectura, la apertura y cierre de válvulas es más precisa y, por ende, el motor puede girar más alto de vueltas, En contrapartida, se complica la transmisión del movimiento desde el cigüeñal, necesitando más mantenimiento. Por tanto, el sistema OHC es más efectivo para obtener un buen rendimiento del motor, pero más caro y complejo de desarrollar.

Norton International Model 30 40 Folleto

Folleto de Norton International

Desde la década de los ochenta, el sistema OHC está presente en coches y motos en las variantes SOHC (Single OverHead Camshafts) y DOHC (Dual OverHead Camshafts)

Ahora este sistema de distribución no tiene misterio, pero en 1929 cuando se empezó a desarrollar el propulsor para la Norton International sí que era algo revolucionario. Dos años después, la Norton International ya tenía corazón: un monocilíndrico de cuatro tiempos refrigerado por aire y 490 cm3 (79 mm de diámetro x 100 mm de carrera). Alimentado por carburadores Amal, el bloque era capaz de entregar 29,5 CV a la rueda posterior mediante una transmisión por cadena de cuatro velocidades.

Tal vez sus diseñadores, Norton Arthur Carroll con el asistente Edgar Franks, y supervisado por el ingeniero de desarrollo Norton Joe Craig, no eran conscientes del gran motor que concibieron. La Norton International venció en 10 ocasiones la carrera TT Senior de la Isla de Man, ganando 78 de los 92 Grandes Premios celebrados entre 1930 y 1937. Fue una moto tan exitosa, que estuvo en el mercado durante 26 años, 18 en producción. La única actualización de notoria importancia fue la incorporación del también exitoso cuadro Featherbed, usada en otros modelos como la Dresda Tritón.

El bastidor de cuna simple era de acero, con un colín minimalista y una horquilla delantera de viga Webb. Si a ello sumamos un estilizado depósito de combustible y unos finos guardabarros, tenemos una moto realmente bonita en sus proporciones. Con un peso en seco de 176 kg, la Norton International podía alcanzar los 156 km/h en su versión de calle. Por su parte, los frenos quedaban a cargo de una pareja de tambores en sendos ejes.

En 1956 tan solo se fabricó bajo pedido y, antes de finalizar su producción, menos de 20 unidades salieron de fábrica. Era una moto llena de clase, furia y gran manejo, permitiendo a cada usuario disfrutar de las sensaciones de pista en los valles británicos, aunque siempre fue una moto costosa de hacer. Pero ya se había ganado su pedigrí histórico y ahora, un hueco entre nuestras motos del día con espíritu RACER.

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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