Suzuki GSX – 8TT, el renacer polvoriento japonés

Suzuki GSX – 8TT, el renacer polvoriento japonés

La Suzuki GSX - 8TT es una moto que te invita a disfrutar y vivir aventuras sin despeinarte


Tiempo de lectura: 3 min.

Hubo una época en la que Suzuki siempre iba a la vanguardia y eran los primeros en mover ficha, sorprendiendo con lanzamientos inesperados y que marcarían el devenir de la industria de la moto. Eso sí, en los últimos años, parecía que estaban dormidos, que iban a remolque de lo que hacía la competencia. Ahora, viven una segunda o tercera juventud con el lanzamiento de la Suzuki GSX – 8TT.

Todo cambió con la llegada de la GSX -8S y la V-Strom 800, lo que hizo que se despertasen de golpe con el tiempo justo para reaccionar con un bicilíndrico paralelo que ha devuelto la ilusión a muchos. Ahora, con la nueva trail que parece que sea propia de hooligans, están dispuestos a conquistar ese hueco que llevaban años sin ocupar, con una moto aventurera, moderna y con ganas de querer ensuciarse sin pedir permiso.

Muchos piensan que este nuevo lanzamiento es una simple adaptación de la V-Strom 800, pero más dakariana, pero se equivocan. Es un concepto distinto, más físico y lo que es lo mismo, más divertida. Quiere plantarle cara a la Ténéré 700, la Tuareg 660 o incluso la 790 Adventure, pero sin un marketing sobredimensionado ni con esa rudeza mecánica que tanto se les ha caracterizado históricamente.

Un bicilíndrico que cambió las reglas del juego

En su corazón late un motor en paralelo de 776 cc, que ya estaba presente en los dos modelos anteriormente citados, capaz de generar unos 83 CV a 8.500 rpm y un par de 78 Nm a 6.800 rpm, unas cifras envidiables para sus peculiaridades.  Compacto y con un sonido que te invita a disfrutar, así, es el propulsor que se inventaron desde Suzuki que ofrece sensaciones sin muchas complicaciones, todo ello sin mucha tecnología ni sofisticaciones electrónicas ni de mapas de motor, es un motor sencillo y directo.

Suzuki GSX 8TT

El encendido se encuentra a 270º dándole ese carácter tan propio de un bicilindrico en V, con un tacto suave que hace que sea el centro de atención pase por donde pase. Eso sí, cuando lo pruebas, descubres que su suavidad, incluso en esas partes más lentas, está siempre presente, aunque estés notando la gravilla, el motor no se viene abajo.

Su parte ciclo está bien trabajada y se confirma que no es una moto de postureo. Con una rueda delantera de 21 pulgadas y una trasera de 18, junto a un bastidor tubular de acero, le da un punto extra de rigidez para cuando lo necesitas. En cuanto a las suspensiones, apuestan por Showa y tiene un peso en orden de marcha de unos 230 kg, en movimiento se nota que es demasiado precisa, encontrando el equilibrio maldito entre estabilidad y agilidad que tanto cuesta.

Suzuki GSX – 8TT, una moto que impone

Decir que es la Suzuki más salvaje en años es quizás pasarse, pero con el frontal afilado, faros LED y un estilo que es propio de rallys, con una cúpula más alta y funcional. No es una moto recargada ni con extras, tiene la finalidad de proteger, soportar golpes o incluso facilitar el mantenimiento de la misma. Es una moto que cuenta con unos 400 km de autonomía y un depósito de 20 litros.

Es una moto que no tiene un gran paquete de novedades técnicas ni ayudas a la conducción, pero tampoco lo necesita. Es una moto polivalente de verdad, que se comporta como una trail de alma endurera. Se deja llevar, y tiene un buen reparto de pesos, que permite jugar sin muchos sustos. No es una 450 de cross, pero puedes divertirte.

La Suzuki GSX – 8TT no es solo una trail, es una declaración de intenciones, creando motos que se disfrutan, todo ello, sin perder su ADN, con motos fiables, simples y una entrega de potencia envidiable. No busca impresionar en el concesionario, sino en el primer camino que te atrevas a indagar.

COMPARTE
Sobre mí

Alejandro Delgado

COMENTARIOS

avatar
2000
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto, la charla sería de órdago.

Redaccion