Moto del día: Triumph Speed Four

Moto del día: Triumph Speed Four

¿y si desnudamos una deportiva?


Tiempo de lectura: 5 min.

Corría el año 2000 cuando nuestra moto del día, la Triumph Speed Four, nacía como idea en la cabeza de Carlo Talamo, un empresario Italiano e importador de la marca en Italia. Este intrépido empresario, al ver una Triumph TT 600, imaginó que podría ser divertido desnudar a una de estas bonitas y estilosas deportivas británicas, para hacerla más ligera y manejable, pese a perder algo de prestaciones y protección aerodinámica.

Una vez quitado el carenado, se decidió utilizar los faros característicos que la Triumph Speed Triple equipaba de serie, eliminar también los semimanillares, y montarle un manillar más elevado para adoptar una postura menos radical. El resultado era el de esperar, una moto divertida que ganó enteros en cuanto a manejabilidad se refiere.

La estética radical resultante, de reparación de mecánico callejero, parecía la de aquel que se ha pegado un tortazo y no tiene dinero para reparar los carenados. Algo que a un servidor le encanta, y que en Triumph han sabido explotar muy bien hasta nuestros días con alguno de sus modelos naked.

Triumph Speed Four04

Triumph Baby Speed by Carlo Talamo

Fue tal la acogida, que este modelo puramente “artesanal” se fabricó en una tirada para el mercado italiano limitada a 50 unidades en el año 2001 -que no tardaron en venderse- y que fue apodado como Baby Speed, ya que seguía los pasos a nivel estético de su hermana mayor, la mencionada Speed Triple.

Algo debió hacer bien el equipo de Carlo Talamo, cuando el siguiente año (2002), la marca Triumph sorprendía poniendo sobre la mesa su propia moto oficial, la Triumph Speed Four. Un nuevo modelo que siguiendo su propio desarrollo llegaba al mismo tipo de producto. Aunque como es natural, con una terminación mejor acabada y más refinada, e incluyendo una pequeña cúpula, perdiendo parte de ese rollo callejero que tenía la Baby Speed “artesanal”.

A nivel de propulsor, su nombre lo indica todo, no estamos ante una tricilíndrica típica de la marca (eso llegaría después con la Street Triple), estamos ante una mecánica de cuatro cilindros en línea, exactamente igual a la de su hermana TT 600. Aunque con algunos retoques en la electrónica, inyección y perfiles de leva, para conseguir una respuesta más llena a medio régimen.

Triumph Speed Four10

De esta forma este propulsor tetracilíndrico (DOHC) en la Speed Four, pasaba a entregar algo menos potencia que su hermana deportiva, erogando unos nada despreciables 98 CV a 11.750 RPM y un par de 68 Nm a 10500 RPM.

A nivel de chasis, la Triumph Speed Four tampoco cambiaba nada, ni siquiera sus geometrías, apostando por el mismo chasis doble viga de aluminio de la Triumph TT 600. Un chasis pintado en negro, el cual se anclaba a un subchasis desmontable y a un basculante también fabricado en el mismo material.

La suspensión contaba con un equipo de calidad que se encomendó al fabricante Kayaba. Utilizando una horquilla delantera de tipo convencional con barras de 43 mm con ajuste en precarga, extensión y compresión. El monoamortiguador trasero también posee los mismos ajustes y se encuentra anclado mediante un sistema de bieletas.

Triumph Speed Four11

Los frenos de la Speed Four tampoco difieren de los de su hermana deportiva, ya que se optó por los mismos discos flotantes de 310 mm y pinzas de cuatro pistones delante, y un disco trasero de 220 mm accionado por una pinza de simple pistón. Una frenada con mordiente suficiente para detener con ganas los 170 kg que declaraba el modelo en seco, y que se quedaban más cerca de los 190 kg con todos los llenos sobre la báscula.

Las llantas contaban con una medida en ambos trenes de 17 pulgadas, y fueron calzadas con neumáticos en medidas 120/70 y 180/55 delante y detrás, respectivamente.

A nivel de conducción, los británicos crearon una naked muy divertida, que ofrecía un plus de explosividad respecto a rivales de la época de cilindrada media. La pegada del propulsor en la zona media era notable, lo que le confería una buena aceleración y recuperaciones decentes para ser un tetracilíndrico de esta cilindrada.

Triumph Speed Four06

Una motocicleta ideada para aquellos que querían una moto con la que divertirse en carretera, con un motor y parte ciclo de deportiva pero con una posición de conducción algo menos estresada gracias a su manillar más elevado, que también le confería un mejor manejo a baja velocidad y un uso más desahogado si la pretendes usar dentro de población, pese a perder algo de control si lo tuyo es ir a alta velocidad.

La postura de la Speed Four sigue siendo de deportiva, su corazón también lo es, por lo que usarla a dúo sigue siendo un handicap ya que el pasajero llevará las rodillas muy elevadas y flexionadas. Ahora bien, si esto no es importante para ti, tienes una moto con mucho más carácter que rivales como la Honda CB 600 F Hornet, aunque todo sea dicho, también menos práctica.

Calcula cuánto cuesta asegurar una Triumph Speed Four con nuestro comparador de seguros.

Comparador de seguros de moto
COMPARTE
Sobre mí

Jesús Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi 125 Especial y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

Jesús Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi 125 Especial y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

Ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

Sanaa Mokaddam