Moto del día: Yamaha WR 125 R/X

Moto del día: Yamaha WR 125 R/X

El salto definitivo del dos tiempos al cuatro tiempos


Tiempo de lectura: 6 min.

Corría el año 2008 cuando Yamaha presentaba en el INTERMOT de Colonia las nuevas Yamaha WR 125 Rtrail- y WR 125 X -supermotard-. Este nuevo modelo trail se desmarcaba del camino de la saga WR con el que la marca de los diapasones había apostado por crear una familia de motos enduro, que habían sido muy queridas por el público por sus buenos resultados y la potencia de sus mecánicas cuatro tiempos.

Para este modelo no se buscó crear una moto de enduro al uso, sino una nueva moto con un enfoque puramente trail. Y esto debía ser así porque con el pasar de los años debía sustituir a dos modelos que a la marca le habían funcionado muy bien en la categoría de octavo de litro, la Yamaha DT 125 RE y la Yamaha XT 125 R/X.

Este nuevo modelo debía cumplir con la premisa de ser un modelo que consolidase el salto que se había iniciado en la marca de las mecánicas dos tiempos, que poco a poco iban desapareciendo por el endurecimiento de las normativas de emisiones, hacia las mecánicas de cuatro tiempos y que se había iniciado con la XT. Aunque durante algún tiempo los tres modelos -DT, XT y WR- cohabitarían en los concesionarios.

Yamaha WR 125 X 2013 1

Yamaha WR 125 X (2013)

Entonces, de lo que se encargaba este modelo era de conseguir afianzar a los usuarios que buscaban la potencia de las motos de mecánicas dos tiempos limitadas a 15 CV, pero con un motor mucho más moderno y tecnológico que les acercase al máximo de potencia permitida por ley, y al que no eran capaces de llegar las sencillas monocilíndricas cuatro tiempos refrigeradas por aire, que eran las que habían iniciado este proceso.

Como muchas veces se ha hecho en esta y otras tantas marcas para ahorrar en costes, se utilizó un propulsor que ya había sido desarrollado para la Yamaha YZF-R125 y que venía perfecto para este nuevo cometido. Un motor desarrollado en conjunto con sus socios de Minarelli y que se había pensado para que, como he comentado unas líneas más arriba, se consiguiese el máximo de potencia permitida por la categoría A1.

Este motor, que ya tiene 13 añitos, contaba con todo el aditamento tecnológico que tienen a día de hoy los propulsores más punteros de la categoría. Es un monocilíndrico cuatro tiempos de 124,7 cc gracias a un díametro/carrera de 52×58,6 mm, que se encuentra refrigerado por agua, posee un único árbol de levas (SOHC) y cuatro válvulas en su culata. La cámara de combustión de alta compresión de 11,2:1 se encontraba alimentada por un sistema de inyección de gasolina, y es capaz de entregar una potencia de 15 CV a 9.000 RPM con un par máximo de 12,2 Nm a 8.000 RPM.

Yamaha WR 125 R 2013 1

Yamaha WR 125 R (2013)

Quizá no sean prestaciones para quitarse el sombrero, pero sí que se acercan a las que un motor de esta cilindrada y de mecánica dos tiempos -limitado- podía alcanzar, y además era capaz de superar la normativa Euro 3 que marcaba la época, conteniendo también los consumos, que eran de tan solo 3 litros cada 100 km.

A nivel estético se ve mucho más actual que sus hermanas, con unas fibras afiladas y decoraciones más actuales. Es una moto además que se ve grande y alta, con unas medidas en la versión R -la más alta- de 2.180 mm de largo, con un asiento a una altura considerable de 930 mm, pero que gracias a su estrechez de tan solo 835 mm y lo blando de las suspensiones, hacen que pilotos de talla superior a 1,75 m de altura no tengan problemas en pisar al menos con un pie en el suelo una vez se encuentran montados en ella.

El chasis se encontraba mucho más elaborado que el de la XT y seguía los pasos del que montaba la DT, un chasis de doble cuna tubular desdoblado en la parte baja que acoge el motor y que muestra suficiente rigidez para las prestaciones que puede trasladarle el propulsor. Al chasis se ancla un basculante de doble brazo de sección rectangular que se fabrica en el mismo material.

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Yamaha WR 125 R (2013)

Las suspensiones de la versión R tienen un enfoque eminentemente trail, ya que son blanditas y con un recorrido largo. La horquilla delantera de tipo convencional no posee regulaciones de ningún tipo y tiene un generoso recorrido de 240 mm. Detrás encontramos un monoamortiguador anclado mediante un sistema de bieletas regulable en precarga de muelle que cuenta con 230 mm de recorrido. La versión X cuenta con un tarado algo más duro en la horquilla delantera y a su vez un menor recorrido, contentándose con 210 mm. El amortiguador trasero, eso sí, es igual al de la versión R.

La frenada de las dos versiones también es diferente en la parte delantera. La WR 125 R cuenta con un disco lobulado de 240 mm mordido por una pinza axial de dos pistones, sin embargo, en la WR 125 X el disco es mucho mayor, de 298 mm, aunque también es mordido por una pinza de doble pistón. La frenada trasera es similar para ambos modelos, con un disco de 220 mm y pinza de único pistón. En ambos casos la frenada es buena, si bien es cierto que el modelo supermotard gana en mordiente al ser su enfoque eminentemente de uso en asfalto.

Las llantas de las dos versiones también difieren, en el caso del modelo R cuenta con medidas puramente offroad con llanta delantera de 21 pulgadas delante, y neumático 80/90 y llanta delantera de 18 detrás con neumático 110/80. La versión X tiene llantas de 17 pulgadas en ambos trenes, unas medidas de moto asfáltica que vienen acompañadas de neumáticos 110/70 el delantero y 140/70 el trasero.

En general, podemos decir que a nivel de comportamiento es una moto neutra, que no peca de quedarse corta como la XT si tenemos algo de experiencia, y que tiene un enfoque más parecido al de la DT, el de una moto que nos permitirá realizar excursiones por el campo sin buscar una orientación muy exigente y que permite viajar a velocidades superiores a 100 km/h sin forzar la mecánica con puntas de velocidad que oscilan sobre los 120 km/h.

Una buena moto escuela, sencilla en su concepto, pero de calidad, con un motor al que le gusta ir alto de vueltas para sacar lo mejor de sí ,y con un cambio de seis relaciones muy suave que le aporta al conjunto un comportamiento general noble, de reacciones suaves y de consumo frugal. Una buena base para iniciarse en el mundo de la moto si buscamos un conjunto fiable y bien construido.

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Sobre mí

Jesús Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi 125 Especial y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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