La Ducati Monster 2026 no es solo una moto nueva recién salida del concesionario o de la línea de producción. Es una declaración de guerra que huele a gasolina y brilla su fibra de carbono recuperando la esencia que había perdido. En Ducati han decidido ir a por todas y han recordado a medio planeta que saben hacer motos y sobre todo, que las Naked no es algo de ahora, que fueron ellos unos de los fabricantes pioneros en el mercado en lanzar este segmento y lo hacen recordando que tiene mala leche.
En Borgo Panigale han trabajado duro para darle una segunda vida a este modelo y lo hace mezclando músculo, electrónica y una actitud radical. La nueva Monster no quiere ser amable, quiere ser divertida, adictiva y sobre todo ser una Monster con alma de Monster y radical, de esas que te quitan el hipo con un simple golpe de gas.
El corazón sigue latiendo con rabia
Los italianos han tenido que hacer un alto en el camino en cuanto al diseño de este nuevo modelo que ahora llega con otra generación más. Lo hace respetando las líneas que tan conocidas se han hecho. Partiendo del diseño musculoso de 1992 a la versión actual que es más simple y centrada en lo estrictamente necesario.
La nueva versión reinterpreta al modelo original, aunque para favorecer la ventilación y refrigeración ha incorporado nuevas tomas de aires delanteras. A esto hay que sumarle el motor V2, que es el mismo que ya estamos viendo en la Streetfighter, la Panigale o la Multistrada, capaz de alcanzar unos 111 CV de potencia a 8.000 rpm y consiguiendo el par máximo al 80% de la potencia. Eso sí, su gran diferencia respecto al modelo anterior es que este es más ligero, adelgazando más de 6 kg.
En cuanto al mantenimiento de la moto, han cambiado el sistema de distribución a uno más convencional donde las válvulas se cierran con muelles helicoidales. Eso se traduce con un mantenimiento cada 45.000 km, lo que hace que no tengas que estar tan pendiente de la moto.
Menos es más
En este caso siguen apostando por lo típico, donde el chasis es uno de aluminio tipo Panigale, más rígido y ligero, pero con un subchasis que se ha rediseñado por completo y que tiene ciertas inspiraciones a las antiguas Monster con su mítico bastidor tubular que hace que te salga una sonrisa en la cara tontamente.
En cuanto a la parte ciclo, viene con suspensiones Showa BPF ajustables y un monoamortiguador Sachs trasero, afinado para encontrar ese equilibrio que todos buscamos entre calle y circuito, haciendo que sientas la moto en su esplendor, que sea un modelo vivo y que se mueva contigo.
La Monster 2026 tiene pinta de ser una locura con ruedas, de esas que en ciudad se comporta como esa naked que todos hemos soñado, pero que cuando sales a la carretera empieza el show. Es esa tipica moto que te invita a atacar las curvas, pero sin romperte la cabeza.
Vuelve a ser la que era
Vamos a tener que esperar a 2026 para verla en acción y en los puntos de venta, pero es una resurrección, recuperando la esencia que hizo que la leyenda fuese viva, pero adaptándola a los nuevos tiempos.
Ligera, rabiosa y bonita, así es la nueva Monster, que viene con ese toque de locura que hace que salgas del garaje con la intención de volverte a enamorar al verla. La Ducati Monster 2026 vuelve a ser esa moto con alma e historia que no solo se conduce, se vive.


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Alejandro Delgado
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