Macbor Eight Mile 500: naked o scrambler, tu eliges

Macbor Eight Mile 500: naked o scrambler, tu eliges

La firma española presenta su modelo para el A2 más pasional


Tiempo de lectura: 5 min.

Hace algunos meses, la marca española Macbor (propiedad del histórico grupo Motos Bordoy) lanzó su apuesta en el segmento de media cilindrada para el A2. Se trataba de la Macbor Montana XR5, una moto que pudimos probar para todos vosotros y que nos dejó una muy buena sensación. Ahora y tomando como base ese mismo propulsor, lanzan dos modelos naked con diferente orientación (asfalto y scrambler) y entrar de lleno en la lucha en uno de los segmentos más importantes. Se trata de la Macbor Eight Mile 500, en versiones STR (street) y SCR (scrambler).

En un vistazo rápido podríamos pensar que se trata de un clon de la Benelli Leoncino 500, pero nada más lejos de la realidad. El motor incluyendo sus cotas internas, chasis o formas son diferentes. Es cierto que guardan cierto parecido, pero salvo raras excepciones hoy en día es fácil tender paralelismos entre diferentes modelos y marcas.

Empecemos profundizando en el motor, que como decíamos es compartido con la Montana XR5. Es decir, primo hermano del usado en la gama Honda CB500, pero fabricado en China bajo licenciatura. Bicilíndrico en paralelo, refrigeración líquida, distribución DOHC con cuatro válvulas por cilindro, y un cubicaje total de 471 cc (67×66,8 cc), asociado todo ello a una caja de cambios de seis velocidades.

Macbor Eight Mile 500 065

La inyección electrónica viene firmada por Bosch, y declara una potencia máxima de 47 CV a 8.500 RPM, además de un par máximo de 43 Nm a 6.500 vueltas. La velocidad máxima viene cifrada en 175 km/h, por lo que hay moto suficiente como para perder varias veces los puntos del carné a poco que uno se descuide.

El chasis está fabricado en acero Q345 de sección rectangular. Este acero, según cuenta Macbor, es un 15% más ligero que el acero convencional pero al mismo tiempo, ofrece un 40% más de resistencia. En esta Eight Mile 500 se han marcado a fuego que menos es más, y por ello se ha buscado aligerar los componentes al máximo pero sin comprometer la fiabilidad (todos los rodamientos son reforzados). Elementos como los ejes de las ruedas o basculante son huecos, con lo que pesan la mitad.

Además, el aluminio forma parte de otras partes como el manillar, tijas, llantas, pedales, soportes de las estriberas, caballete lateral, cubrecárter o el propio basculante. Mención especial a este elemento, pues se ha recurrido a un precioso basculante monobrazo que deja caso por completo a la vista la llanta trasera.

Macbor Eight Mile 500 074

En la búsqueda de un óptimo equilibrio a la hora de conducir, Macbor confía en una parte de ciclo suministrada por fabricantes japoneses o de reconocido prestigio. Es por ello que a nivel de suspensiones, monta una horquilla invertida con barras de 41 mm de diámetro para el tren delantero y monoamortiguador trasero, en ambos casos firmados por el especialista KYB. La progresividad del tren trasero se consigue gracias a un sistema de bieletas, en vez de estar anclado directamente al basculante. De hecho Macbor dice que es la única naked de su segmento (500 cc) en aplicar esta solución.

En el apartado de frenos, encontramos un doble disco delantero de tipo lobulado y 298 mm de diámetro. Las pinzas flotantes Nissin se encargan de morder ambos discos, mientras que detrás hay un disco de 240 mm con pinza también del mismo fabricante nipón. El ABS de doble canal se pude configurar en tres modos diferentes: activado, desconexión en el tren posterior o completamente desconectado. De esta forma y en el caso de la versión scrambler, podemos tener un mejor control de la rueda trasera sin comprometer la seguridad delante.

Si observamos el equipamiento, encontramos elementos comunes a ambas versiones tales como la iluminación full LED, la instrumentación digital a color (velocímetro, cuentakilómetros, cuentarrevoluciones, indicador de marcha engranada, nivel de combustible, temperatura de motor, modo del ABS así como diferentes testigos de aviso), o una toma de USB para poder recargar nuestro smartphone.

Macbor Eight Mile 500 043

Ya entrando en detalle para cada una de las dos versiones, la Macbor Eight Mile 500 STR asfáltica nos ofrece una llanta delantera de 18″ (detrás 17″, ambas con llantas de aleación), neumáticos mixtos Pirelli MT60, y un ligero cubrecárter de aluminio anodizado en negro. Su amortiguación tiene unos recorridos recortados, con 155 mm para el tren delantero y 165 mm para el trasero, y cuenta con un amortiguador en el que se puede regular la precarga. Esto deja el asiento a una altura de 790 mm, perfecto para casi cualquier talla.

Si nos va más el gamberreo, entonces tenemos que decantarnos sí o sí por la Macbor Eight Mile 500 SCR. Ya observamos llantas de radios cruzados tubeless (sin cámara), siendo la delantera de 19″ y calzadas con unos Pirelli Scorpion Rally de corte más off road. Hay además un cubrecárter más envolvente, la horquilla es regulable en precarga, compresión y extensión (igual que el monoamortiguador), y los recorridos ya se van hasta los 195 mm delante y 200 mm detrás. El asiento en este caso está situado más alto pero no demasiado, a 820 mm.

Ya se pueden reservar cualquiera de los dos modelos de la Macbor Eight Mile 500, cuyos precios son los siguientes:

Galería de fotos

COMPARTE
Sobre mí

Ender

Japan Rules!!

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

Jesús Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi 125 Especial y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

Ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

Mario Jiménez