Moto del día: Cagiva K7 125

Moto del día: Cagiva K7 125

Podría haber sido la mejor moto del mundo, pero tan fea que nadie la compraría


Tiempo de lectura: 3 min.

Hace poco hablábamos de la Cagiva 125 Super City, una moto que se vio poco por España pero que tuvo sus incondicionales en Europa. Pero antes de que Cagiva acertase con la fórmula mágica, hizo un intento entre 1990 y 1992 que no le salió muy bien. Decidió arriesgar con una estética que no era para nada al uso. Y las críticas fueron tan grandes que no solo no vendieron casi unidades, sino que se vieron obligados a cambiar sus formas de un año para otro. Hablamos de la polémica Cagiva K7 125.

La serie K de Cagiva constaba de dos modelos trail (recordemos que hablamos de trail de los 90). La K7 montaba un motor de 125 cc compartido con la Mito 125, mientras que la Cagiva K3 optaba por una cilindrada de 50 cc, pero mantenía sin cambios su extraño frontal. Sí, porque al final, todo el protagonismo se lo llevaba la máscara frontal y los faros, siendo el resto de la moto bastante convencional.

Teníamos un chasis de simple cuna desdoblado en acero, al igual que el subchasis, y basculante doble brazo de aluminio. El motor monocilíndrico (56×50,6 mm) de dos tiempos con refrigeración líquida que iba en su interior desarrollaba unos 28 CV a 9.800 vueltas, con un par motor máximo de 20,5 Nm a 9.400. Eran cifras muy similares a las de la Super City que vino luego, casi podríamos decir de forma precipitada. Estaba alimentado por un carburador Dell’Orto VHSB 34 ES de 34 mm. La caja de cambios era la especial de Cagiva, de siete velocidades y muy cerrada.

Cagiva k3

Cagiva K3 50 cc

En la parte ciclo, los técnicos italianos optaron por montar en la Cagiva K7 125 una horquilla Marzocchi de 40 mm con un generoso recorrido. Sus 260 mm permitían hacer incursiones más que decentes lejos del asfalto, algo que ayudaba el monoamortiguador trasero de 270 mm de recorrido.

Por supuesto, combinaba llantas de 21″ delante y 18″ detrás, con neumáticos de 90/90 y 120/80. Montaba además un disco de freno delantero de 260 mm con otro trasero de 220 mm. Todo el conjunto pesaba unos ligeros 120 kg, a los que había que añadir 14 litros de gasolina. Era una moto no apta para mucha gente, pues el asiento estaba a 940 mm.

Cagiva 125 K7 02

Y sí, aunque no es lo recomendable, hemos dejado el mal trago para el final. El frontal. Ese frontal. Mira que los italianos hacen diseños increíbles, pero en esta ocasión, algo se les fue de las manos. Parece que la idea era hacer un frontal con una careta como las de motocross, pero en vez de encastrar el faro en ella, decidieron crear una estructura tubular por delante (y pintada en color llamativo, para que se viese más).

Sobre ella colocó el doble faro compartido con la Cagiva Elefant y la Cagiva Tamanaco. Para que el faro no quedase flotando, los laterales se alargaron en forma de pico, uniéndose por la parte inferior. La solución casi parece pero a la vista de la moto desnuda.

El siguiente vídeo, protagonizado por Edi Orioli quien en vaqueros, camiseta y zapatillas blancas prueba a fondo la Cagiva K7 125, puede ser tan mítico como el de Ayrton Senna con el Honda NSX.

Tras el fiasco, se apresuraron en lanzar una segunda versión con un frontal más convencional, que además añadía un pequeño hueco por detrás de la instrumentación gracias a la enorme distancia hasta el faro. Entonces la moto consiguió una estética más convencional, pero parece que el mal ya estaba hecho. Acabo desapareciendo sin hacer ni la mitad del ruido que hizo cuando fue presentada.

En España es casi imposible encontrar una Cagiva K7 125 o su hermana de 50 cc, la Cagiva K3. Y en Europa, tampoco hay demasiadas a la venta debido a las pocas que fueron comercializadas. Hoy en día, casi hasta se hace querer por ser tan diferente.

Calcula cuánto cuesta asegurar una Cagiva K7 125 con nuestro comparador de seguros.

Comparador de seguros de coche
COMPARTE
Sobre mí

Ender

Japan Rules!!

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

Ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

Luis Martínez

Cuando era un niño, no podía pasar una semana sin el nuevo número de mi revista de coches favorita. De adolescente, descubrí que me apasionaba escribir, divulgar y comunicar ideas. Ahora me encuentro dando mis primeros pasos en la profesión que me apasiona de la mano de la afición que ocupó buena parte de mi infancia, toda una suerte que demuestra las vueltas que puede dar la vida.

Elena Lebrón

Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablaran de velocidad y seguridad, y sobre todo mujeres que aportaran información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto :  ¡Gas amigas!