Moto del día: Honda NC 750 S

Moto del día: Honda NC 750 S

Descafeinado de máquina, por favor


Tiempo de lectura: 4 min.

La Honda NC 750 S es una moto que lleva ya unos cuantos años con nosotros y que de hecho todavía se comercializa. Sin embargo, es un modelo que no suele salir en las conversaciones de bar, en las charlas de concentración motera, y seguramente tampoco en nuestros sueños.

Es duro decirlo, pero es así. La Honda NC 750 S no es una moto que emocione, no es su fuerte. Como vehículo práctico es muy buena y cumple a las mil maravillas con el trabajo de desplazarnos de un lugar a otro de forma rápida económica y eficaz, pero como objeto de pasión y de deseo… meh. Le encantará a su cartera, no así a su corazón. Este podría ser un eslogan genial para explicar el producto.

Vale, creo que me estoy pasando con esta moto. No todo tiene que ser adrenalina, pasión y babear mirando el catálogo de ese modelo que te encanta pero que no puedes pagar. En el mundo real hacen falta motos como la Honda NC 750 S, al igual que también hacen falta los scooters o los microondas. Sin ellos nuestra vida sería peor.

Honda NC 750 S 4

Este modelo es la racionalidad absoluta. Es la moto que nos compraríamos si fuésemos robots carentes de emociones y eligiésemos nuestra próxima montura en función de un complejo algoritmo de decisión. Si miramos sus cifras son una orgía de perfección, unos números que, al menos a mí, me atraen de forma casi matemática.

Estamos hablando de una naked de media cilindrada con 55 caballos, ni muchos ni pocos, suficientes para manejarse en todas las situaciones de conducción de la vía pública. La gracia es su motor bicilíndrico de carrera larga y 750 cm3.

Tener tanta cilindrada para tan poca potencia tiene numerosas ventajas interesantes. La primera de ellas es la eficiencia. La moto tiene un consumo pírrico, de unos 3,5 l/100 km. El otro punto a favor es el par. Es un motor muy lleno, la potencia siempre está ahí presta para responder a la primera insinuación de nuestro puño derecho, sin tener que andar bailando con nuestro pie en busca de engranar tres marchas menos.

Honda NC 750 S 3

La última gran ventaja de este tipo de mecánicas es su fiabilidad. Nos movemos en cifras que son más propias del motor de un coche que del de una moto. No me extrañaría que la mecánica de esta Honda pudiera llegar a 400.000 kilómetros sin despeinarse ni tener que abrir el motor, y posiblemente incluso rebase esa cifra sin problemas.

A nivel de mantenimientos la cosa también es espectacular. Las revisiones son cada 12.000 kilómetros, por lo que pasará mucho tiempo antes de que te toque pisar el taller. El problema, en mi opinión, es que esta moto no se presta a hacer grandes recorridos. No es una turismo o una maxitrail de estas que están pensadas para subirte en su asiento y aparecer en Berlín dentro de tres días.

En ese aspecto, esta mecánica tiene más sentido en su hermana trail, la Honda NC 750 X. Esta es una utilitaria, una moto de rutina y del día a día. También se puede hacer carretera o autovía con ella, pero por protección aerodinámica creo que no es la más apetecible en estos ámbitos.

Honda NC 750 S 5

De todas formas siempre podemos arreglar esto último con un poco de ingenio. Esta moto con una cúpula aftermarket, un juego de maletas laterales con top case y unos puños calefactados y… a mí no me importaría irme a Cabo Norte con ella.

La funda sobre depósito no tenemos ni que comprarla, ya que el tanque de esta moto en realidad es de pega y en el tenemos un pequeño baúl donde guardar algunas cosas. Si querías hacerla aún más sosa, Honda ofrecía una versión con cambio automático DTC.

Lo cierto es que, como casi todos los vehículos que dan buen resultado, la Honda NC 750 S ha mantenido un buen valor de reventa en el mercado de ocasión. Los precios comienzan en unos 4.400 euros. Como ya hemos dicho, los mantenimientos son sencillos y apenas requiere de unos cuidados básicos para funcionar correctamente, por lo que la mayoría de unidades están en un gran estado de forma.

COMPARTE
Sobre mí

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

8
COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
el más nuevo el más antiguo
Notificar de
Javier
Invitado
Javier

Buen análisis y buen título !! Yo además añadiría sin azúcar y con leche de soja….vamos, que no tenga sabor.

Pedro Ivan
Mecánico
Pedro Ivan

Como me gusta que se cuenten las cosas tal y como son, y más con una prensa al menos en nuestro país, «algo» vendida, pues eso, medio motor de coche, del Jazz para ser más exactos y sino recuerdo mal, y una utilitaria para durar hasta el fin de los días, pero 0% pasional, eso sí, tampoco me importaría subir a Cabo Norte con una tal y como la has descrito.

Javier Costas
Editor

Bueno, siento discrepar, pero la pasión por conducir no es solo una cuestión de cifras. Se puede disfrutar mucho incluso de una 125 o una humilde 250 aunque no pueda producir infartos. Una cosa no quita la otra. No todos los moteros tienen las mismas necesidades.

Jose
Invitado
Jose

Creo que en ningún momento ha dicho que sea sosa por ser lenta o poco potente. Es sosa por concepto, estética o manera de dar la potencia. Y ojo que tiene otras muchas virtudes.

Si no tienes carnet A, efectivamente con una 125 de marchas te lo puedes pasar teta. Pero no creo que nadie considere «pasional» una, no se,. Kymco de 125.

Javier Costas
Editor

Hombre, una Kymco scooter no, pero sacaron alguna de marchas. Todo depende para qué quieras la moto, por dónde te muevas, tus expectativas… La mayoría de las motos que se matriculan son de 125 cc, aunque si hablamos de marchas -sin saber los datos de memoria- creo que se matriculan más las A2/A.


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Delco

Más que la Historia, me gustan las viejas historias que huelen a asfalto, carreras y gasolina.