Moto del día: Kawasaki Xanthus 400 (ZR 400 D)

Moto del día: Kawasaki Xanthus 400 (ZR 400 D)

Una rabiosa Kawasaki ZXR 400 completamente desnuda


Tiempo de lectura: 3 min.

A principios de los años 90, se vivió un auténtico boom de motos naked. La llegada de la Kawasaki Zephyr, que apareció en 1989, hizo que todo el mundo desease tener una moto desnuda y a ser posible, derivada de alguna deportiva. En la cilindrada de 400 cc, categoría creada a medida de las normas japonesas, la Yamaha XJR 400 se llevó toda la fama. Pero Kawasaki tuvo su competidora, aunque solamente del 92 al 95, la cual no llegó a cuajar entre el público. Fue la Kawasaki Xanthus 400, que tomaba el mismo nombre que el caballo de Aquiles en la mitología griega (Janto o Xantus en castellano).

La marca japonesa quiso recuperar el espíritu de la serie Mach de los años 70. Las brutales prestaciones que consiguieron con el tricilíndrico de dos tiempos refrigerado por aire, estaban lejos de ser alcanzadas por una mecánica de cuatro tiempos. Pero aun así la Kawasaki Xanthus 400 contaba con una cifras más que respetables. Y esto fue gracias a que partieron de la base del motor de cuatro cilindros en línea con refrigeración líquida de la deportiva Kawasaki ZXR 400.

Kawasaki Xanthus 400 02

El propulsor de la pequeña Ninja de 400 fue profundamente revisado, en busca de una entrega más contundente en bajos y medios. El perfil del árbol de levas, la sincronización de las válvulas o la cabeza del pistón eran específicos para este modelo. Cubicaba 398 cc (57×39 mm), distribución DOHC con cuatro válvulas por cilindro y alimentación por cuatro carburadores Keihin CVKD30. La potencia máxima era de 53 CV a 11.500 RPM (línea roja en las 14.000 vueltas), mientras que el par motor se situaba en los 36 Nm a 9.500 RPM. La velocidad máxima era de 180 km/h, limitada por normativa japonesa.

El chasis doble viga de aluminio se tomaba también de la deportiva, pero con ligeros retoques y una parte de ciclo asociada menos rígida. Mención especial al basculante trasero, asimétrico para dejar espacio a la doble salida de escape del lado derecho. La suspensión trasera era del tipo Uni-Trak (diseño de la marca), mientras que delante encontrábamos una horquilla convencional con barras de 41 mm.

Dos discos de 310 mm mordidos por sendas pinzas Tokiko de dos pistones, además de un disco trasero de 250 mm con pinza monopistón, era más que suficiente para detener a la Kawasaki Xanthus 400 que, en vacío, declaraba un peso de 168 kg. 187 kg con todos los llenos incluyendo los 14 litros de gasolina que cabían en su depósito. Completaba la parte de ciclo sendas llantas de 17 pulgadas, con neumáticos en medida 110/70 y 160/60 delante y detrás respectivamente.

Dos detalles eran las señas de identidad estéticas de la Xanthus: por un lado, el faro con doble óptica y, por otro, el cuadro de instrumentos carenado junto a las tapas laterales que integraban el radiador en el chasis. Estas innovaciones estéticas no fueron del agrado del público, y la conocida también como ZR 400 D pasó sin pena ni gloria por el mercado, poniendo fin a la producción en 1995. En este enlace (de donde hemos obtenido las fotos), tenéis una extensa galería.

Comparador de seguros de moto
COMPARTE
Sobre mí

Ender

Japan Rules!!

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

Ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

Luis Martínez

Cuando era un niño, no podía pasar una semana sin el nuevo número de mi revista de coches favorita. De adolescente, descubrí que me apasionaba escribir, divulgar y comunicar ideas. Ahora me encuentro dando mis primeros pasos en la profesión que me apasiona de la mano de la afición que ocupó buena parte de mi infancia, toda una suerte que demuestra las vueltas que puede dar la vida.

Elena Lebrón

Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablaran de velocidad y seguridad, y sobre todo mujeres que aportaran información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto :  ¡Gas amigas!