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Moto del día: Yamaha TW 200

La primera fun-bike apta para todo los usos y todos los públicos

Moto del día: Yamaha TW 200

Si el otro día os hablábamos de la curiosa Honda TR 200 Fat Cat, es lógico que hoy lo hagamos del modelo que casi con toda seguridad inventó eso de las fun bike o motos pensadas para casi cualquier uso. Pero quizás lo más destacable de ellas es que es casi imposible bajarse sin una sonrisa en la cara que nos llega de oreja a oreja. Así es la Yamaha TW 200 que, pidiendo muy poco, da mucho.

La Yamaha TW 200 hace su aparición en 1987. ¿Con qué propósito? Conseguir crear una moto que fuese capaz de superar casi cualquier obstáculo. De hecho la abreviatura de TW significa Trail Way aunque podría llevarnos a equívoco porque tampoco podemos decir que es una trail al uso. Sin embargo ya en los 90 los jóvenes empezaron a ver un modelo perfecto para uso urbano o lúdico con grandes posibilidades de personalización.

El éxito le llega a esta moto de la manera más inesperada ya que a lomos de una de ella, el aventurero y motorista japonés Shinji Kazama alcanzó el Polo Norte. De hecho este apasionado es la única persona que ha alcanzado ambos polos sobre una moto: 21 de abril de 1987 el Polo Norte y 3 de enero de 1992 el Polo Sur. También hizo cima en el Kilimanjaro, el Monte Fuji y llegó hasta los 6.005 m del Monte Everest. Fue el primer japonés en llegar al final de un Dakar, lo ganó en 1984 e hizo lo propio en el Rally de los Faraones en 1987. Vamos, lo que viene siendo un crack sobre dos ruedas. Dicho esto podemos entender que la gente viese en la sencilla Yamaha TW 200 una moto que no conocía límites.

TW200 Shinji Kazama

Yamaha TW 200 de Shinji Kazama con la que llegó al Polo Norte

El motor de la TW está ligeramente emparentado con el de la Yamaha SR 250, conocido por su fiabilidad. Un monocilíndrico de cuatro tiempos y refrigeración por aire con distribución SOHC y dos válvulas que cubicaba 196 cc. Hubo además dos versiones más, una Yamaha TW 125 lanzada entre 1999 y 2003 y otra Yamaha TW 225 que estuvo a la venta entre 2002 y 2007. Las potencias aproximadas iban desde los 12 CV para la 125 hasta los 18 CV para la 2258 pasando por los 16 CV del modelo de 200, el más habitual. El par motor era contundente y lo entregaba además de una forma muy constante. De nuevo y respectivamente 9,7 Nm, 15 Nm y 18 Nm.

Alimentada por un carburador de 24 mm, su caja de cambios es de cinco velocidades y algo ruidosa. La transmisión es por cadena con un sistema de autotensado que facilita el mantenimiento y durabilidad. La parte de ciclo es muy sencilla, con una horquilla telescópica de 160 mm de recorrido delante y un amortiguador trasero de 150 mm de recorrido. Un disco de 220 mm delante con pinza de dos pistones (las primeras versiones usaban tambor de 130 mm) y un tambor de 110 mm detrás. El peso es de sólo 126 kg incluyendo un depósito de siete litros de combustible.

Aunque la característica más llamativa es sus ruedas de gran balón que le permitían ir por casi cualquier terreno ya que se podía reducir la presión para conseguir maximizar la tracción. Y lo que es más importante: esa forma tan característica que incluso hacía que el flanco tuviese dibujo hacía que mantuviese un buen agarre en terrenos transversalmente inclinados. 130 / 80-18 66P y 180 / 80-14 M / C 78P son sus medidas.

La primera generación estuvo a la venta desde 1987 hasta 2001 que fue cuando Yamaha introdujo cambios menores en la moto (el disco de freno delantero mencionado y eliminaron la pata de arranque) además de darle un aire algo más actual. En Sudamérica, todavía hoy se comercializa aunque en España se dejó de vender a principios de la década pasada, costando algo menos de 4.000 euros. Hoy es posible encontrar alguna a la venta por precios que oscilan entre los 1.500 euros y algo más de 3.000 euros. Dada su fiabilidad y dureza, además de servir como moto para todo, es una buena compra si buscas una moto que usar en ciudad, salir fuera del asfalto, hacerte viajecitos a ritmo tranquilo…

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