Moto del día: Cagiva Blues 125

Moto del día: Cagiva Blues 125

Como otras marcas italianas, Cagiva también exploró el segmento custom de baja cilindrada


Tiempo de lectura: 3 min.

A mediados de los años 80, Cagiva está en su mejor momento. Compra marcas a diestro y siniestro, domina el segmento de pequeña cilindrada y empieza a dar el salto a motos más grandes. Competiciones, desarrollos vertiginosos… todo lo que toca se convierte en carbono oro. Lo cierto es que aquello es un hervidero de ingenieros, ideas y propuestas.

Entre ellas surge una ocurrencia curiosa, y no es otra que hacer una moto custom de 125 cc que les permitiese estar también en este segmento, que empieza a ser bastante importante. Nace así la Cagiva Blues 125, uno de esos pocos modelos custom animados por una mecánica de dos tiempos, como la Aprilia Red Rose 125, de la que ya te hablamos.

Este modelo estuvo a la venta entre 1987 y 1993 -aproximadamente-, y fue sustituido por la Cagiva Roadster. Lo cierto es que la Cagiva Blues 125 no es una custom tradicional, y rápidamente al ver sus formas no podemos dejar de pensar en la Yamaha V-MAX 1200, y en que los ingenieros italianos seguramente tenían un póster con la imagen de la icónica montura japonesa. Porque esas dos tomas de aire a los lados del depósito de combustible, son una clara inspiración. Bueno, una clara copia.

Cagiva Blues 01

Fotografía: mymotorcycleclub.com

El punto de partida para crear la Blues 125 no podía haber sido más alejado. Y es que usaron para ello tanto el chasis como el motor de la Cagiva Cruiser 125, que a pesar de que el nombre nos podría llevar a engaños, se trataba de una trail-enduro. Podríamos decir que luego derivaría de ella la Cagiva Elefant.

Y es que al ver una imagen de la Blues, rápidamente hay dos detalles que no nos encajan. El primero, la ausencia de un tradicional doble amortiguador trasero, mucho más acertado estéticamente en este tipo de motos. Y el segundo, la elevada distancia libre al suelo, mucho mayor que en cualquier otra custom.

Las particularidades del chasis tubular de simple cuna desdoblada en acero le dieron este distintivo y curioso aspecto. Anclado a él, un motor de dos tiempos y casi 125 cc (56×50,6 mm) refrigerado por líquido, y usado ya en otros modelos coetáneos de Cagiva. Alimentado por un carburador Dell’Orto, alcanzaba la nada desdeñable potencia de 23,6 CV a 9.100 RPM y un par motor máximo de 17,7 Nm a 8.000 vueltas (había limitación a 15 CV disponible).

Con sus escasos 125 kg de peso, era más que suficiente para supera los 130 km/h ayudada por su caja de cambios de seis velocidades

La horquilla era extremadamente larga, y lo parecía todavía más debido a que las llantas eran las mismas que se usaban en la Cagiva Freccia C9, siendo en este caso ambas de 16″. A ellas se anclaban sendos discos de freno, cuando lo normal hubiese sido un tambor trasero. El tren delantero, con esos componentes, es muy curioso e identificable.

El conjunto se completaba con una carrocería típicamente custom y americana. Asiento separado para el conductor y pasajero, respaldo, portaequipajes trasero y un frontal típico con faro e intermitentes redondos, coronado por una instrumentación de doble reloj analógico con los testigos entre ambas esferas, y un reloj para la temperatura justo debajo.

Hoy en día es posible todavía encontrar alguna Cagiva Blues 125 en buen estado, y sus precios no suelen ser demasiado altos. Pero hay que tener en cuenta que no es una moto al uso, con las particularidades de una mecánica de dos tiempos. Pero sin duda es una moto que, como capricho, es más que interesante por pertenecer a un segmento muy exclusivo.

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