Moto del día: Ducati Indiana

Moto del día: Ducati Indiana

Cuando los italianos quisieron pelear con Harley-Davidson


Tiempo de lectura: 4 min.

Ducati ha tenido a lo largo de la historia modelos extraños y poco conocidos. La Ducati Apollo fue su primera cuatro cilindros, la Ducati 125-4 la segunda y brevemente usada en competición, o también los tricilíndricos fallidos de la marca italiana. Pero la moto de hoy es algo que podríamos pensar que no fue fabricada por los de Borgo Panigale. Sin embargo sí lo fue, aunque es cierto que ellos no hacen precisamente mucha publicidad de la Ducati Indiana. Puede que no se sientan muy orgullosos, como KTM de su 80 LW “Chopper”.

Estamos en los años “turbios” de Ducati, cuando tuvo que ser rescatada por Cagiva y los hermanos Castiglioni. Juntos harían algunas de las mejores motos de la historia, en muchas ocasiones gracias a los geniales motores bicilíndricos que encajaban perfectamente con la parte de ciclo que creaba Cagiva. Sirva como ejemplo la Cagiva Elefant.

Así pues, en 1985 y durante el Salón del Automóvil de Milán, se da a conocer un prototipo de moto custom denominada Ducati Indiana, conocida también como “Cavallo”. Estaba animada por un motor de 750 cc y engranajes cónicos, pero para la versión de producción lanzada al año siguiente se utilizará el mismo motor de la Ducati Pantah en cilindradas de 350 cc y 650 cc. Un año después llegaría el motor de 750 cc, aunque mantendría el resto de elementos.

ducati indiana 650 02

Mientras que el motor de 350 cc (con 38 CV) fue pensado exclusivamente para el mercado italiano, el 650 estaba destinado a ser exportado a Estados Unidos, y entrar así en competencia directa con Harley-Davidson. Con una cilindrada real de 649,56 cc (82×61,5 mm), los carburadores Bing de 32 mm pasaron a estar situados en el centro de la V, permitiendo así una mejor salida para el colector del cilindro trasero. Además, el calado del cilindro trasero pasó a ser de 180º, buscando una respuesta menos agresiva. Conseguía 53 CV a 7.000 RPM, y un par máximo de 49 Nm justo 1.000 vueltas antes.

Para desarrollar el motor de 750 cc, el diámetro aumentó 6 milímetros, con lo que la cilindrada pasó a ser de 748 cc. Se ganaron 2 CV y todavía más empuje. Si tenemos en cuenta que pesaba solamente 180 kg, literalmente destrozaba a cualquier Harley que se encontrase en al carretera. Bueno, realmente destrozaba cualquier custom similar o incluso con un motor más grande.

Pero es que no solamente tenía un rendimiento de motor deportivo (y eso a pesar de intentar dulcificarlo al máximo), es que el chasis y suspensiones estaban a la altura. El primero era el mismo que el de la Cagiva Elefant, pero con doble amortiguador trasero, una horquilla más larga y algo más de lanzamiento. Los tarados de ambos eran tirando a duros, lo que impedía que la moto se descompusiese cuando se aumentaba el ritmo. Las barras de 40 mm de la horquilla Marzocchi y los amortiguadores A84 de la misma marca funcionaban a las mil maravillas.

En los frenos tampoco se quedaba corta. Un disco delantero de 260 mm era asistido por una “paella” de 280 mm en el eje trasero. Todo el sistema estaba firmado por Brembo. Ambos discos se anclaban a unas llantas de curioso diseño, y que serían compartidas con la Cagiva Alazzurra 650. El depósito de gasolina era de 13 litros, y como era bastante bebedora, la autonomía no era muy fuerte.

Un punto negativo para una custom era tener que pasar revisiones muy cortas en el tiempo debido a su sistema desmodrómico. Este tipo de motos suelen adoptar taqués hidráulicos, con lo que uno se olvida del reglaje de válvulas. La gente también se quejaba que debido a la postura, la moto acababa pasando factura debido a que ibas muy expuesto al viento.

Se fabricaron 800 unidades de la Ducati Indiana 350, 1.014 ejemplares de la Ducati Indiana 650 (64 versiones especiales para la policía con asiento individual y maletas), y 504 unidades de la Ducati Indiana 750 (dos en versión policía). En total, 2.318 unidades entre 1986 y 1988, pero no consiguieron que toda la producción fuese vendida hasta 1990.

Aunque os parezca increíble, es posible encontrar en España alguna Ducati Indiana, tanto en cilindrada de 350 cc como de 650 cc, y además a precios realmente bajos si tenemos en cuenta la rareza de este modelo. Por unos 2.000 o 3.000 euros, en buen estado y con pocos kilómetros.

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