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Moto del día: Honda CB 300 R

En tierra de nadie

Moto del día: Honda CB 300 R

Hace unos meses apareció en el catálogo de Honda un nuevo modelo, así como por casualidad. Como si se hubiese perdido y hubiera llegado hasta ahí por error, y ya que estaba, pues se quedó. Estoy hablado de la Honda CB 300 R, una moto que está un poco en tierra de nadie y que no sé exactamente a que target de mercado busca seducir.

Pero empecemos por el principio. La Honda CB 300 R es una naked monocilíndrica de baja cilindrada, valga la cilindrante redundancia. Cubica 286 cc, así que en parte me recuerda a aquellas nakeds utilitarias de 250 que se vendieron con gran éxito hasta hace no muchos años, como la Honda CBF 250 o la Yamaha YBR 250. Quizá 2009 y la introducción del nuevo carné A2 fue lo que acabó con este segmento.

El tema es que cuando dirijo la mirada al resto de la moto, veo que de naked sencilla, económica y utilitaria tiene poco. El motor es bastante avanzado pese que a priori mono y 286 cc no suena muy tecnológico. Tiene refrigeración líquida y cuatro válvulas, por lo que eroga con comodidad 31 CV, y sin hacer «la del molinillo». Sólo necesita 8.500 vueltas para arrojar esa cifra.

La cosa va más en esta dirección si atendemos a la horquilla frontal invertida de 41 mm (me encanta cuando las pintan en dorado) o a la pinza de freno radial Nissin de cuatro pistones.  Parte ciclo «pija», esto de utilitaria económica tiene menos que yo de fraile, pienso para mis adentros.

Y ya para rematar tenemos un conjunto con una imagen cuidada, una calidad de fabricación de las Hondas de alta alcurnia y un equipamiento rico en detalles como la iluminación LED o un sistema ABS de doble canal con unidad de medición inercial (IMU).

Pues para mí que no, que los japoneses han querido hacer una moto premium en tamaño XS. Ya se sabe, las mejores esencias vienen en frasco pequeño. Al final, el precio de todo este despliegue de medios no es especialmente elevado, pero tampoco es una moto barata si atendemos únicamente a su cilindrada o a su potencia.

Honda CB 300 R 2

Se vende por 5.075 euros, y su principal rival lo tiene en casa. La Honda CB 500 F cuesta 6.200 euros, y a cambio de llevas un pistón, 185 cc, 17 CV más y… creo que ya, puesto que en el resto de aspectos yo me quedaría con la hermana pequeña de cabeza.

A fin de cuentas, con 31 CV la Honda CB 300 R ya anda… lo suficiente. Se puede poner a 158 km/h, así que puede circular a 120 con dignidad, sin tener la sensación de que en cualquier momento va a gripar o se le va a salir una biela por el cárter.

Por otra parte, pesa sólo 145 kg en orden de marcha. A modo de comparación, mi vieja Honda CBF 250 pesaba 152 kg para 21 CV. Parece que lo de hacer un producto premium también redunda en la reducción de pesos. Esto quiere decir que los caballos cunden más y que las aceleraciones son mejores.

Honda CB 300 R 3

Si unimos esto a la parte ciclo de primera división que mencionábamos antes… el resultado puede ser una moto muy divertida. Algo así como una KTM Duke 390, pero con algo menos de chicha. Ya se sabe, Honda es racionalidad a más no poder. Pueden hacer una moto divertida, pero no desmadrada.

Estéticamente, la Honda CB 300 R sigue a pies juntillas el diseño neo sport café que ya hemos visto en sus hermanas de 125, 650, y 1.000 cc, que es una cosa que se han sacado de la manga los japoneses y consiste en algo así como hacer una moto retro pero moderna.

Tendrá sus defensores y sus detractores, pero al menos yo les agradezco el esfuerzo de intentar hacer algo con personalidad propia y no presentar la típica moto añadida y baja en sal. El colín parece un copia y pega de otras motos de Honda como la CBR 650 R. Es muy corto y ancho, y a su vez le ponen un porta matrículas larguíiiiiisimo.

Honda CB 300 R 4

A medida que voy escribiendo estas líneas pienso: vaya, pues lo mismo no es una moto tan fuera de lugar como yo me creía. De hecho, ofrece algo muy interesante: CALIDAD. Esta moto apunta a esa gente a la que le gustan las cosas finas y bien hechas, y es condición sine qua non que no estén obsesionados con un simple número: el de la potencia. Es decir, que seguramente sea un fracaso y en España se vendan cuatro. Yo, al menos, todavía no he visto ninguna por la calle.

En el fondo me gusta esta moto. Me gusta la heterogeneidad y que haya riqueza y variedad de motos para escoger cuando vamos al concesionario. Si no, el mundo sería aburridísimo. Me gusta que Honda lo vuelva a intentar con las cilindradas bajas (pero no tan bajas como las 125) y me gusta que hagan una moto buena y de calidad top. A fin de cuentas, el que busque relación calidad/precio más que calidad a secas sigue teniendo la CBF 500 F.

Y tú, ¿como lo ves? ¿Para ti tiene sentido que exista algo así? ¿O crees que va a ser el próximo de una desgraciadamente algo extensa lista de fracasos de Honda en los últimos años?

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Sobre mí

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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