Moto del día: Royal Enfield Classic 500

Moto del día: Royal Enfield Classic 500

Una clásica del siglo XXI


Tiempo de lectura: 5 min.

La Royal Enfield Classic 500 es una moto sencillamente única, inigualable, diferente. Es un producto de otra época que parece que ha venido hasta el año 2021 en un remolque enganchado al DeLorean del Doctor Brown y en la que ponerte a sus mantos te da sensaciones añejas.

Estamos ante una moto clásica, pero clásica de verdad. Pero eso sí, es una clásica que podrías comprarte mañana mismo de primera mano en el concesionario y ahorrarte todos los inconvenientes de adquirir un vehículo con 40 años a sus espaldas que vaya usted a saber cómo está, y encima sin piezas de recambio.

Digo que es una verdadera clásica porque tanto en estética como en procesos constructivos y soluciones técnicas sigue empleando los métodos y filosofía de hace 50 años. No es de estas motos retro modernas que son vintage, pero solo en el vestido, en la corteza; y que en cuanto miras en sus entrañas afloran unas moderneces que no veas.

Royal Enfield Classic 500 05

La Royal Enfield Classic 500 no puede entenderse sin la Royal Enfield Bullet 500, y es que más o menos las son la misma cosa, pero con matices. De la “bala” ya os hemos hablado en estas páginas, hasta hicimos una prueba detallada de la Royal Enfield Bullet Trials 500.

Es la moto que más años lleva en producción, en concreto la 500 desde 1948 si no me falla la memoria, y entre unas cosas y otras, con sus pertinentes renovaciones y actualizaciones, es una moto con tecnología antediluviana vendiéndose en los concesionarios de la india, como una más.

La Bullet tiene soluciones técnicas de la vieja escuela, pero estéticamente la han intentado maquillar levemente aquí y allá. Además, la Bullet se supone que es la moto utilitaria, esa que no te importa si duerme en la calle, esa que no te importa si se cae al suelo o si te la rozan, esa que no te importa si la metes por un charco hasta arriba de barro. Es un vehículo duro, espartano, de batalla, del día a día.

Royal Enfield Classic 500 04

Entonces a los jerifaltes indios se les ocurrió que sobre esa base mecánica que ya estaba desarrollada y requeteamortizada, podían crear un vehículo con un look y un diseño más especial, exclusivo, elegante, remarcando especialmente el carácter clásico de la máquina mediante cambios aquí y allá en diferentes componentes de la moto. De esta forma la Royal Enfield Classic ya no es una moto de batalla, o que te de igual si se pone fea, pero a cambio es una escultura con manillar, un cuadro con ruedas, una delicia para la vista.

Mecánicamente no deja de ser una Royal Enfield Bullet camuflada como os digo. Tenemos el sempiterno y antediluviano motor monocilíndrico de 500 cm3, una mecánica de otra época: carrera larga, distribución OHV con varillas y balancines, refrigeración mediante aire (por descontado)… Eroga 27 CV de potencia a 5.200 vueltas, y un par motor de 41,3 Nm.

Son prestaciones que no podemos comparar con motocicletas actuales, simplemente va a su royo. El carácter de la mecánica tampoco tiene nada que ver. Haciendo el paralelismo con el mundo de las cuatro ruedas, es como si fuese un motor diésel atmosférico. Poca potencia en relación con la cilindrada, pero mucha pegada en bajos, eso sí, a medida que va revolucionando más y más le entra el asma.

Royal Enfield Classic 500 03

El chasis de tipo tubular también es común con la Bullet así como las ruedas y el sistema de amortiguación en ambos trenes: horquilla telescópica frontal y amortiguadores gemelos para unir directamente el chasis al basculante.

Donde la Royal Enfield Classic 500 sorprende incorporando soluciones de vanguardia es en la alimentación del motor, a cargo de un sistema de inyección electrónica, y en su ABS de doble canal, pero aquí las normativas mandan, y en temas de seguridad y de emisiones no hay concesión a la estética y a la autenticidad que valga.

Estéticamente los cambios respecto a la Bullet son sustanciales y repartidos por toda la carrocería. Los pilotos de intermitencias así como el faro trasero y todo el colín son propios de esta moto, y de claro diseño retro. Algo similar pasa con el asiento: se adoptan sillines independientes para el conductor y el pasajero, y el primero de ellos además va sustentado sobre unos muelles, al la vieja usanza, para ganar un extra en confort. Aparte de eso, encontramos otros cambios menores aquí y allá en los guardabarros o en el carenado de la horquilla telescópica.

Royal Enfield Classic 500 07

A nivel de usabilidad y prestaciones… pues desgraciadamente (o no, según se mire) también son de la vieja escuela. Esa cifra de 27 CV puede parecer razonablemente apetecible, pero ya os adelanto que no es una moto para correr. Si tienes prisas, busca otra cosa.

La Royal Enfield Classic se puede disfrutar mucho en tus recorridos diarios por ciudad, yendo al trabajo o a otros sitios pero siempre llamando la atención y con varios extras de estilo y elegancia. Para viajar tranquilo y sin prisas, como se hacía hace 50 años también es una moto muy válida y de hecho podría darnos mucha perspectiva histórica en ese aspecto, sin las comodidades, sin las autovías, sin las prisas. Si estás dispuesto a cambiar el chip tiene que ser una experiencia digna de conocer.

En resumidas cuentas, estamos ante una moto diferente, que nos puede enseñar diferentes facetas históricas del mundo de las dos ruedas de las que no teníamos ni idea, y en el peor de los casos, al menos siempre nos quedará una moto super elegante que robará todas las miradas de la vía pública.

Calcula cuánto cuesta asegurar una Royal Enfield Classic 500 con nuestro comparador de seguros.

Comparador de seguros de moto
COMPARTE
Sobre mí

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

Jesús Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi 125 Especial y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

Ender

Japan Rules!!

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

Sanaa Mokaddam