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¿Se puede viajar con una Custom?

Hay vida más allá de las trail

¿Se puede viajar con una Custom?

Hace unos días un lector nuestro llamado Miguel dejó un comentario en el artículo sobre viajar en moto a Marruecos preguntando si era posible hacer ese tipo de travesía con una moto custom. En ese momento le respondí de forma breve, pero creo que el tema da para hacer un análisis un poco más extenso. ¿Se puede viajar con una custom?

No me canso de repetirlo y tampoco soy el único que lo dice: la mejor moto para viajar es la tuya, la que tienes aparcada en el garaje o en frente de casa. Si te gusta esto de viajar en moto, lo importante es salir a rodar, cuanto más mejor, sea como sea.

Muchas veces desistimos de vivir una aventura sobre dos ruedas sólo porque no tenemos 10.000 o 20.000 euros para comprar la moto «adecuada» para ello, y en mi opinión ese es un gran error. Es mejor hacer algo, aunque no sea lo óptimo, que quedarte en casa lamentándote o perder un tiempo valiosísimo para poder reunir esa cifra, si es que conseguimos reunirla. Personalmente, soy de los que prefiero gastarme el dinero en gasolina y gomas antes que en motos.

Honda CMX 500 Rebel

Honda CMX 500 Rebel

Volviendo al asunto de si se puede viajar en custom, entendiendo por esto el segmento de las custom de «fábrica», la respuesta es «SÍ», en mayúsculas. Obviamente, no te va dar la misma polivalencia que una trail ni la misma comodidad que una turismo, pero lo va a compensar con otras sensaciones distintas, ni mejores ni peores, simplemente diferentes; y lo mismo a ti te gustan más.

Se me ocurren unas cuantas ventajas de viajar con una custom. La primera de ellas es el confort. Son motos que tienen una postura relajada al manillar, sin cargar peso en los brazos, con amplios y mullidos asientos, las rodillas no excesivamente flexionadas… en general se va a gusto en ellas, incluso durante bastantes horas.

Aquí la salvedad es la protección aerodinámica, que no existe. Esto implica que la velocidad a la que podremos viajar con comodidad no será muy alta. Para gustos los colores, pero el óptimo rondará los 100-110 km/h, algo que normalmente no es un problema ya que las mejores carreteras para disfrutar con la moto suelen ser las comarcales de doble sentido, a poder ser reviradas.

Kawasaki Vulcan S

Kawasaki Vulcan S

El otro tema derivado de la ausencia de protección aerodinámica es que estás más expuesto a las inclemencias del tiempo. Si hace frío lo notarás más, y si llueve te mojarás más. Y sí, es una faena, pero siempre se puede compensar invirtiendo algo más de dinero en mejor equipación (monos de lluvia, ropa térmica…); la necesidad agudiza el ingenio, ya sabes. La parte positiva es que en esos días que haga bueno, el viento en el pecho y en la cara te harán sentir más vivo, es parte de la esencia de andar en moto.

Viajar con una custom es una experiencia… relajante. No va de ir muy rápido ni de emociones fuertes, sino de emociones agradables y suaves. La ya mencionada brisa en la cara, el suave pero contundente latir de sus corazones (normalmente) bicilíndricos, de poca potencia, pero buen par… A lo «Easy Rider», vaya.

Todo esto hará que los kilómetros fluyan de una forma natural y sin estridencias. Además, al practicar este tipo de conducción relajada disfrutas más de todo lo que te rodea, ya que no estás únicamente concentrado en tomar la próxima curva por la trazada perfecta.

Suzuki LS 650 Savage

Suzuki LS 650 Savage

Hablando de mecánica y técnica, los motores de las custom me parecen una gran opción touring. Vuelvo a lo mismo, estoy generalizando, pero la mayoría de ellas cuentan con mecánicas que superan los 40 CV y con buenos bajos. Ideal para avanzar a base de pocas y contundentes pistonadas, manteniendo los consumos bajos, con un mantenimiento sencillo y una vida útil larga.

En cuanto a las carencias y limitaciones, quizá la principal de ellas sea la dificultad para llevar el equipaje contigo. Aquí lo suyo es tirar de imaginación y «copiar» algunas ideas que veamos por la red. En algunas motos se pueden poner maletas laterales y asunto resuelto, sobre todo si tenemos presupuesto para pagar los altos precios que piden por ellas. Total, no vas a emprender un viaje como el de nuestro amigo Pedro a la lejana Mongolia.

Si lo vuestro va a ser algún viaje puntual más que una «rutina», entonces lo mejor es optar por petates o bolsas de equipaje para moto. Estas últimas son algo más caras ya que se han diseñado ex profeso para la moto y suelen contar ya de serie con correas y sistemas de sujeción para fijarlas a algún asidero del chasis.

En cuanto a los petates, puedes subsanar la ausencia de correas con los típicos pulpos elásticos y algo de ingenio. La clave es que sean impermeables ya que nunca sabes cuándo te puede sorprender la lluvia y con esto es mejor no arriesgar.

Viajar con una custom

Este tipo de bolsas se pueden colocar fácilmente en el asiento del pasajero (que esta vez tendrá que quedarse en casa) y nos brindan unos 60 litros de capacidad para guardar cosas. Si sabes organizarte es suficiente para un viaje de hasta una o dos semanas, y así también aprenderás a ser eficiente con el equipaje. Me he dado cuenta de que cuanta más capacidad de carga tienes en la moto, más trastos estúpidos empiezas a meter en las alforjas con el cuento aquel del «por si acaso».

Por último, el otro problema que le puedo ver a una custom en un viaje «aventurero» sean las nulas capacidades offroad. Si en tu viaje te encuentras con algún tramo sin asfaltar de unos pocos cientos de metros, con una custom podrás sobrevivir a ello y atravesarlo sin problemas, siempre que vayas un poco más suave y con mucho tiento. Normalmente no será divertido ni lo disfrutarás, pero podrás salir del paso y continuar tu viaje por lo negro.

Si quieres consultar una segunda opinión, pocas voces más autorizadas sobre este tema hay como la de Miquel Silvestre, un experto en viajes de larga distancia en moto.

Honda CMX 250 Rebel (1997)

Honda CMX 250 Rebel (1997)

Sí que es verdad que según el tipo de lugares que te gusten y que quieras visitar, algunos de ellos (o la mayoría incluso) sólo sean accesibles por pistas de tierra. En ese caso sí estarás fastidiado, pero por experiencia personal, sé que se puede ir a un montón de sitios chulos sin manchar la moto con una sola gota de barro. Todo es cuestión de adaptarse a la herramienta que tienes y sacarla el máximo partido.

Me pongo a pensar en la nueva oleada de customs populares que hay en el mercado hoy en día como la Honda CMX 500 Rebel, la Kawasaki Vulcan 650 o la Hyosung GV 650 Pro Aquila que, por cierto, pude probar hace algún tiempo y me dejó una gran sensación como rutera… si me dijeran que tengo que hacer un viaje de unos pocos miles de kilómetros con cualquiera de ellas, ya estaría respondiéndote: «¿Y dónde están las llaves?»

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Sobre mí

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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Javier
Invitado
Javier

Buenos días ! Con casi 50 tacos no estoy de acuerdo con parte de tus comentarios, con 25 sí que lo estaría….Es evidente que se puede viajar con una custom (hay un overlander en una R1), pero resulta realmente incómodo frente a casi cualquier otra opción….No tienes más que probar una moto adecuada para viajar para darte cuenta de que hay unos mínimos para que un viaje sea placentero…….Si se trata de viajar, para mi lo peor de una custom es no poder guardar el equipaje y casco de forma adecuada….ni siquiera para tomar un café bajo el Tourmalet…..Estamos de… Leer más »

Javier Costas
Editor

¿Cuál fue tu montura, tocayo? ¿A dónde te la llevaste?

Javier
Invitado
Javier

Que hay Javier, mi primera moto grande fue una 883 que era muy resultona y con 19 años me permitía ligar bastante y la tuve durante unos 15 años. Con ella crucé los Pirineos, fui a Córcega en ferry ;),… viajes de máximo 400 km, a veces acompañado, y la verdad es que no resultaba muy cómoda.


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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes), las motos siempre me han inspirado mucho respeto, y sin saber cómo, ya me han enganchado.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

J. Guillermo Pozo

Nací entre las historias de mi abuelo sobre su Derbi “cabeza de hormiga” y el terrorífico sonido del escape 4 en 1 de la GPX 600 de mi tío y la belleza de su Vmax 1200. Mi padre, fue mi primer profesor con su viejo SEAT 127, y mi madre, cuenta que aprendí las marcas de los coches antes que el alfabeto.

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Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Delco

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