Con su carismático motor bicilíndrico en V transversal y una robustez a toda prueba, la máquina de Mandello del Lario demostró que el confort de larga distancia no era propiedad exclusiva de Milwaukee
Una humilde y bellísima "cinquantini" de 1960 con la que el mítico Leopoldo Tartarini demostró que se podía tener alma de carreras midiendo apenas medio litro
El molinillo tetracilíndrico de 45 CV que en 1988 desafió las leyes de la física estirando hasta las 19.000 revoluciones con la tecnología "Hurricane" de la saga CBR
La cruiser 'dos en uno' de 83 CV que desafió los clichés de Milwaukee con maletas desmontables, el motor Milwaukee-Eight 107 y un equilibrio dinámico apto para devorar kilómetros