Durante los años treinta el dominio de las máquinas británicas en los segmentos más ligeros se empezó a deteriorar. Eso sí, antes de ello llegaron diseños como el de la New Imperial Model 30.
Más allá de la icónica SS100, la SS80 estuvo en producción desde varios antes que ésta iniciando así la más que merecida imagen de calidad relativa a la marca.