Fue la primera actualización de la Montesa Cappra, incrementando la oferta de cilindradas al incluir la versión 350 junto a un centro de gravedad mejor estudiado.
Durante los años treinta el dominio de las máquinas británicas en los segmentos más ligeros se empezó a deteriorar. Eso sí, antes de ello llegaron diseños como el de la New Imperial Model 30.