La llegada a los concesionarios de la YZ M250 en 1975 puso a disposición de los piloto-cliente el laureado sistema de amortiguación trasera puesto en práctica por Yamaha durante el Mundial de dos años antes.
Un motor de 800 centímetros cúbicos refrigerado por aire y aceite, un chasis de Cagiva Mito y la ambición británica de merendarse a las 600 de cuatro cilindros en los circuitos más ratoneros
Evolucionada a partir del monocilíndrico diseñado por Fabio Taglioni en 1957, en España fue producida por Mototrans para ser una verdadera tope de gama